Jueves 23 de octubre de 2014 
SÍGUENOS:
BLOGS
[ Pag. 5 de 7 ] «« Primera | < | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | > | Última »»
ACTUALIZADO 2011-04-05 AT 12:10:41
La cueva de Montesinos
Emiliano Ruiz Parra
REPORTERO
El Edomex y la batalla por el 2012
2011-04-05 12:10:41


Entre diciembre de 2010 y enero de 2011 platiqué con políticos del Estado de México para escribir el perfil del obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva, quien estaba involucrado en un presunto fraude procesal por un pagaré de 130 millones de dólares (reportaje publicado en el número 119 de Gatopardo). Los políticos del PRD y el PAN se veían contentos. Estaban seguros de que irían en alianza electoral para las elecciones de gobernador en julio del 2011. Cuando un dirigente estatal del PAN me dijo la frase "yo vería bien a Alejandro Encinas como candidato" pensé que hablaba en serio. Encinas pertenece al equipo político de Andrés Manuel López Obrador. Hacerlo candidato de una alianza era prácticamente darle la gubernatura del estado más poblado y rico del país al lopezobradorismo. Dos políticos del PRD me contaron una historia similar: El candidato que se había propuesto originalmente para la alianza era Manuel Camacho Solís. Pero era poco conocido en el Estado de México y su residencia iba a ser muy difícil de explicar. Encinas era una opción aceptable para todos. Era lopezobradorista, pero también negociador y socialdemócrata. En el año 2000, Vicente Fox le había ofrecido la Secretaría del Medio Ambiente, que no aceptó. En 2006, como Jefe de Gobierno interino, había negociado el retiro del plantón de Reforma y el Zócalo a cambio de que Fox no diera el Grito el 15 de septiembre en la capital de la República. Encinas estaba hasta arriba en las encuestas entre los candidatos opositores. López Obrador, pensaban, no pondría objeciones.



ACTUALIZADO 2011-03-29 AT 16:02:42
La cueva de Montesinos
Emiliano Ruiz Parra
REPORTERO
Acuerdo desinformativo
2011-03-29 16:02:42


Eduardo Galeano me comentó hace unas semanas que a su casa en Montevideo llegaban un periódico y un semanario mexicanos: “Es tanta la sangre que traen, que le tengo que advertir a las visitas que pueden mancharse los zapatos”, me dijo. El Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia pareciera responder a una preocupación legítima: la violencia se ha convertido en el tema central de los medios de comunicación masiva desde el inicio del sexenio, cuando el presidente Felipe Calderón determinó en solitario –porque no lo consultó ni con el Congreso ni con la sociedad— emprender una guerra contra el crimen organizado.

     En el transcurso de esa cobertura, en efecto, se han cometido excesos. Al difundirse narcomantas se les regala un espacio a la delincuencia organizada. Se les legitima como emisores de un mensaje. El extremo de esta falta de control fueron las entrevistas con José Jorge Balderas Garza, El JJ. El narcotraficante confeso daba su versión a los conductores estelares de la televisión con sus ropas y su petulancia de junior exitoso.



ACTUALIZADO 2011-03-21 AT 17:28:22
La cueva de Montesinos
Emiliano Ruiz Parra
REPORTERO
Anita
2011-03-21 17:28:22


¿Qué se hace con las páginas de Facebook de los muertos? Se reparten los inmuebles y los muebles; se remata los trajes y los zapatos en las ventas de garaje; se tira a la basura los anteojos, las dentaduras postizas, las recetas médicas. En unos días los objetos que acompañaron a una mujer se dispersan, desaparecen o se guardan en cajas. Sus perros y gatos huyen, mueren de tristeza o se resignan a la nostalgia. En la sección de "eventos", Facebook me recordó hace unos días, el 9 de marzo, del cumpleaños de Ana Ortiz Angulo. Casi nunca escribió en su muro. No anotó el 8 de septiembre de 2008: "hoy he muerto. Mañana me velarán a partir de las seis de la tarde".

Al hacer apuntes para este blog advierto que mi caligrafía se parece cada día más a la suya: intrincada, vertical, poblada de vueltas innecesarias, de guiños sin destinatario. Me doy cuenta ahora de que mis aficiones e intereses poco a poco convergen con los suyos: el romanticismo musical, la historia de las ideas, la génesis del capitalismo y su crítica radical, la poesía modernista. Regreso a los lugares que ella me enseñó: las zonas arqueológicas del sur de México, las catedrales barrocas, las capitales europeas a las que recurría, los puestos de quesadillas en pueblos remotos en donde cada año se celebraba su llegada porque tras de su grueso cuerpo bajaban del autobús cuarenta adolescentes hambrientos. No sé si sigo sus pasos porque ella ya trazó el camino o porque espero encontrarla en la iglesia de Santa María Tonantzintla, en la cumbre de la pirámide del Enano Adivino o acampando en una playa virgen de Oaxaca o Quintana Roo.

La menor de una familia de cuatro hermanos, Ana Ortiz Angulo siempre pidió que le dijeran Anita. Sus alumnos llamaban a su casa y pedían hablar con "la doctora", por mostrar respeto ante sus familiares, pero cuando ella tomaba el teléfono era Anita solamente o, en casos extremos, "la doctora Anita", como ocurría en los exámenes profesionales. A los siete años perdió casi todo el cabello, y los pocos que le quedaron eran delgados y blancos como antiguas telarañas, porque fue sometida a un tratamiento radioactivo para tratar una enfermedad temprana. La cabeza cana le dio a su belleza infantil –rostro afilado, pómulos salientes, ojos verdes, nariz pequeña y redondeada— un aura de niña sabia. Sus primeros recuerdos estaban asociados a su padre, un ingeniero de minas que era a la vez filósofo y místico: Vicente Ortiz Liebich fue de los primeros mexicanos que se interesó en la filosofía india y escribió tratados sobre ella. Vicente siguió a José Vasconcelos en su campaña presidencial, a tal punto que el autor de Ulises criollo fue padrino de Anita. Conversador, nietzcheano, a la vez ateo y aficionado a la ouija, Vicente Ortiz cargaba con su hija menor y la llevaba a las minas de Durango, en donde ella pasaba días sin bañarse entre los campesinos y mineros. La muerte prematura de Vicente Ortiz, cuando Anita tenía apenas 12 años, la marcaría para siempre. "Sus alegrías nacen perturbadas porque ya no está su padre para atestiguarlas", escribió José Luis Perdomo Orellana sobre García Márquez y la misma frase puede aplicarse a Anita, que dedicaría los últimos años de su vida a escudriñar los archivos de su padre.



ACTUALIZADO 2011-03-07 AT 14:14:27
La cueva de Montesinos
Emiliano Ruiz Parra
REPORTERO
Del aeropuerto al hotel
2011-03-07 14:14:27


Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, sábado de febrero de 2011: Su sentido del humor no decae a pesar de las 10 horas de vuelo desde Buenos Aires y del escrutinio minucioso de cada una de sus maletas. El hombre que lo recoge en el aeropuerto, avergonzado por la revisión exhaustiva a la que fue sometido, improvisa una explicación sobre las consecuencias de la guerra contra el narcotráfico por el que atraviesa el país desde el principio del sexenio. Pero él no la requiere. A su casa llegan Proceso y La Jornada. Es tanta la sangre que portan consigo, dice, que debe advertir a sus visitas que pueden mancharse los zapatos. Él conoce con detalle el último escándalo del país –el despido y la reivindicación de la conductora estelar de la radio— y el dolor que ha envuelto a los jóvenes, las mujeres, los periodistas y los defensores de derechos humanos de Ciudad Juárez. Pero entre los crímenes del México contemporáneo, el que lo ha conmovido más ha sido la matanza de 72 inmigrantes centro y sudamericanos en San Fernando, Tamaulipas. Enarca las cejas y sus ojos verdes se vuelven géiseres que  tocan el centro de la tierra. Ojos que han atestiguado la tortuosa pero interminable lucha de América Latina por la liberación del colonialismo europeo, de las dictaduras militares, del imperialismo estadounidense. Y con el conocimiento de esa lucha celebra las revoluciones de Medio Oriente, su reivindicación democrática y el hecho de que los fundamentalistas religiosos hayan sido marginados del liderazgo de esos pueblos rebeldes.

Por la energía de su voz pareciera mentira que hace apenas tres años se recuperó una vez más de una enfermedad mortal. "Soy los restos de mí mismo. Cada vez que viene la muerte y toca la puerta, le digo que ahora no, que estoy muy ocupado, que se ha equivocado de casa, y que debe ir a la puerta de al lado", y mientras la muerte se carga a sus vecinos él sobrevive para seguir escribiendo, a mano, 10 o 15 veces cada texto, condenado a la vigilia si no le satisface un adverbio, con un perfeccionismo inevitable que le debe a la influencia de Virgo. Por eso se alegra cuando debe aprobar las traducciones de sus libros a lenguas que desconoce como el persa, mandarín, alemán, y en esos casos sólo le resta felicitar al traductor por su excelente trabajo, pero se atormenta cuando debe revisar las versiones en inglés, francés, portugués o italiano, idiomas para él conocidos y en donde cuida la fidelidad con renovada desesperación.



ACTUALIZADO 2011-03-01 AT 14:07:54
La cueva de Montesinos
Emiliano Ruiz Parra
REPORTERO
País de muertos
2011-03-01 14:07:54




El protagonista de la estupenda novela de Rafael Bernal, El complot mongol, el detective y asesino a sueldo Filiberto García mata a un hombre que se interpone en su camino. Le entierra un cuchillo en la espalda y se apresura a cubrir el cadáver para que no le interrumpa el coqueteo con Martita, su secretaria de origen chino a quien pretende desde el principio de la novela. Las palabras de Filiberto frente al difunto se han vuelto memorables: "¡Cadáver, el de Juárez. Éste es un pinche muerto!".

Los regímenes autoritarios se basan en esta premisa: los cientos de libios que acaba de matar Muamar Gaddaffi en Libia, los otros tantos egipcios que dieron su vida contra el dictador Hosni Mubarak, los jóvenes universitarios mexicanos que fueron acribillados en la Plaza de las Tres Culturas el 2 de octubre de 1968, los muertos del Jueves de Corpus, las víctimas del terremoto de 1985, los cientos de opositores asesinados en el sexenio salinista, todos ellos son unos pinches muertos a los ojos del poder: cuerpos que urge enterrar o desaparecer, personas que deben convertirse en cifras, y cifras que conviene  maquillar u ocultar.



[ Pag. 5 de 7 ] «« Primera | < | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | > | Última »»
 
 
LO MÁS LEÍDO
Perfil de Amelita Baltar, una diva del tango.
Nuestros actos favoritos del Festival Mutek 2...
Solalinde: defensor de los inmigrantes en su ...
Un ensayo sobre la política contra la violenc...
El secreto en la carrera de Tatiana Bilbao ha...
COMUNIDAD
Copyright © 2010  -  www.gatopardo.com