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Galván y la fábrica de chocolates
Hace tres años, la firma Omelette, del interiorista Héctor Galván, creó Boom!: figuras bélicas —granadas, bombas, soldaditos— de chocolate, para reivindicar los productos nacionales por medio de una guerrilla de diseño. "Empezamos con el chocolate porque es el producto más exitoso, pero no había ni una cobertura mexicana. Todo lo teníamos que importar. Dije: ¿qué hago?, ¿y si lo hacemos nosotros?, ¿y si vamos a ver cómo se hace?". Ahí empezó una travesía por los ríos Usumacinta y Grijalva, "en panguita, siguiendo las tormentas, los ríos, buscando gente que nos informara, conociendo los ranchos. Y así, hoy tenemos una colección de granos increíble, tanto trinitarios y forasteros como nativos", dice Galván.

Con la colección de cacao que ya habían reunido y con el objetivo de cambiar esas ideas y hábitos nació La Casa Tropical, que comercializa tres coberturas de chocolate mexicano desarrolladas con granos nativos: C1 (Carmelo 1), UR (Uranga) y RX (Real Xoconusco). La idea va más allá de poner sus productos en la mesa de los defeños sibaritas. "Hay un asunto con el cacao en México: los jóvenes no quieren hacer esto. Se van a trabajar a Soriana, a Pemex o a farmacias Simi, sienten que eso es valor, mientras el campo es la tragedia social", explica Galván. La solución, para él "es una cuestión de levantar la cabeza, de generar puentes con la modernidad". Como parte de su estrategia para atraer a la juventud y fomentar un sentido de pertenencia, creó un equipo de futbol, pero también planea levantar una residencia para agricultores y otras dinámicas que ayuden a poner de moda el cacao. "Es volver a tener una autoestima como cultura, y curiosamente el chocolate tiene autoestima. Históricamente lo manejan los ricos, los reyes", dice.

A Galván no le interesa colgarse etiquetas "verdes" o de "comercio justo", sino volver al significado original de las palabras ecología y economía, que vienen de la raíz griega oikos (casa). "Siempre pensamos en la naturaleza como algo de 'allá', pero somos nosotros, somos una casa, una montaña, un campo. Comemos estas cosas y estamos hechos de ellas, de Coca-Cola y de pan Bimbo o de azúcar, cacao y café. Hay gente que está chingándole en las montañas, necesitamos que ellos tengan éxito allá para que nosotros tengamos éxito acá".

Sus coberturas pueden comprarse en Delirio (Monterrey 116, Roma), Cine Tonalá (Tonalá 261, Roma), Eno (Petrarca 258, Polanco; Explanada 730, Lomas de Chapultepec) o directamente en www.omelette.com.mx/lacasatropical.
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