¿De qué tamaño es la industria youtuber?
Ryan, un niño de 8 años, es el youtuber mejor pagado del mundo. Gana 22 millones de dólares al año.
enero 24, 2019

Ryan, de siete años, espera impaciente a que le den la señal para comenzar a correr. Con shorts, sonrisa pícara y una playera de una película animada, Ryan asiente feliz cuando una voz femenina le pregunta si está emocionado por el juego. Levanta un pie, lo vuelve a poner al suelo, mira risueño a la cámara. Enseguida, la misma voz da luz verde con un “go, go, go”.

Ryan empieza a correr hacia un juego inflable, situado en lo que parece ser un jardín. La meta: encontrar y atrapar todos los huevos gigantes que, como en Pascua, están diseminados a lo largo y ancho del inflable. Una vez reunidos todos en el pasto, Ryan comienza abrir uno por uno y descubre dentro de ellos, ya sea una figura de SpiderMan, o un personaje de la película Cars, de Disney. Con cada uno hace una pequeña demostración de cómo funcionan. Al final se despide con una sonrisa agitando las manos frente a la cámara.

Ese video, de alrededor 6 minutos de duración, es uno de los más vistos de YouTube, con más de 1.7 mil millones de reproducciones. A finales de 2018, se dio a conocer que Ryan, con su canal Ryan ToysReview, es el youtuber mejor pagado de la plataforma, con ganancias de 22 millones de dólares en los últimos 12 meses.

A sus siete años, Ryan pertenece a una creciente generación de niños creadores de contenido. Desde su debut en marzo de 2015, ha sumado alrededor de 17.3 millones de seguidores y un total de 26 mil millones de vistas. Por si no fuera suficiente, en agosto del año pasado, Ryan lanzó una colección de juguetes y una línea de ropa denominada Ryan’s World, la cual se vende exclusivamente en Walmart. Hay, incluso, una figura de acción inspirada en él.

La popularidad de Ryan y otros canales de YouTube, como EvanTubeHD o Estilo Sophie, ha tenido efecto en las aspiraciones de carrera de los niños, quienes, además de doctores y policías, hoy, también, quieren ser youtubers. Así lo confirmó una encuesta de la empresa de recursos humanos Adecco en España, la cual reveló que la opción youtuber aparecía, por primera vez, entre las diez profesiones más deseadas por los niños españoles de 4 a 16 años. Actualmente, la aplicación YouTube Kids tiene más de 11 millones de usuarios activos a la semana.


 

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En México la historia no es tan diferente. Si bien no existe -todavía- una encuesta dirigida a qué quieren ser los niños cuando crezcan en la que aparezca esa opción, cerca de 79% de los internautas mexicanos es usuario de YouTube. Nuestro país, además, ocupa el tercer lugar a nivel global en consumo de video en esta plataforma y se encuentra en el top 5 mundial de número de creadores con más de 10 millones de suscriptores, entre ellos la famosa bloguera de belleza Yuya.

Entre los canales de YouTube de y para niños más populares en México están Gibby :)—conducido por una niña de 11 años con más de 8 millones de suscriptores—así como el de NatalyPop—de 13 años y con más de un millón de suscriptores—. Según cálculos de la plataforma SocialBlade, perciben ganancias mensuales de entre 1,500 y 16 mil dólares. En ambos canales las youtubers comparten su vida, sus miedos, sueños y retos.

Las empresas han encontrado en estas personalidades el canal idóneo para llegar a sus audiencias. Según el sitio ThinkwithGoogle, más de 40% de los adolescentes y millennials mexicanos prefieren comprar un producto recomendado por un youtuber que hacerlo gracias por un comercial. Se estima que, para 2020, las marcas gastarán de 5 a 10 mil millones de dólares en marketing de influencers. No por nada, hoy es considerado como un empleo mucho más que redituable.

Este tema ha despertado preocupaciones alrededor de lo que podría considerarse trabajo infantil. Como cualquier otro servicio o producto digital, hasta el momento no hay un consenso a nivel global sobre su regulación. Hasta el momento, YouTube no tiene un vocero para hablar sobre el tema. Sin embargo, nos compartió unos lineamientos de autorregulación para garantizar la seguridad infantil en la plataforma. Por ejemplo, que la edad mínima para crear una cuenta sea de 13 años, así como unas recomendaciones sobre seguridad para los menores. Asimismo, permite la práctica de product placement y patrocinios, siempre y cuando los creadores sean transparentes al respecto. Sin embargo no hay nada, hasta el momento, sobre el trabajo infantil.

Los padres de Ryan, por ejemplo, han manifestado en entrevistas con otros medios que sólo continuarán con el canal hasta que Ryan así lo quiera, lo cual puede ser un poco engañoso, sugiere en entrevista Lucía Magis Weinberg, investigadora postdoctoral de la Universidad de Berkeley, en California. Ella se especializa en el desarrollo de adolescentes, un periodo considerado como una etapa de sobrevivencia en la vida de los jóvenes. “Muchas veces los niños dicen sí a las peticiones de los padres porque reconocen que eso es importante para ellos y quieren sentirse aceptados, amados”, explica. Desasociar una situación de otra es algo que sólo se trabaja con el tiempo y la madurez.

En ese sentido, ¿cómo serán los adultos de esta generación? Aunque es pronto para asegurarlo, una posible respuesta podría estar en los niños actores de Hollywood. Hay que tomar en cuenta que el éxito de estos niños, en muchos casos, se debe a cierta “ternura” o “carisma” propios de la infancia, que suelen cambiar con la adolescencia. Muchos de estos niños están creciendo acostumbrados a ser aceptados bajo un esquema que al revertirse, puede transformarse en un hecho traumático.

“Y eso no es todo”, sostiene Magis, quien también es editora del sitio web de divulgación científica, NeuroMéxico. “Será interesante conocer el impacto que tendrá la sobreexposición a las pantallas y a la opinión en tiempo real de cientos de miles de espectadores que estos niños enfrentan. Los videos on-demand y la reproducción infinita desdibujan los límites entre la vida real y los de las pantallas”, dice.

En todo caso, continúa, no se trata de satanizar la plataforma ni los contenidos ya que, también señala Magis, es un gran espacio para la imaginación y creatividad. El reto entonces es aprender a formar ciudadanos digitales con las herramientas suficientes para su autogestión.

La tendencia de unboxing, una nueva forma de publicidad

La dinámica del canal Ryan ToysReview es la siguiente:

El proceso se conoce como “unboxing”, es decir, lo graban cuando destapa o abre algunos artículos. Según un estudio de Queensland University of Technology de mayo de 2017, el “unboxing” es uno de los géneros más populares en línea, con una tasa de crecimiento de 871% desde 2010. Los juguetes para niños, dicho sea de paso, son uno de los segmentos más populares en el ramo de entretenimiento.

“Los videos de unboxing proporcionan la proximidad de experimentar la felicidad de recibir y abrir algo que realmente quieres o que es imposible de obtener,” señaló en el estudio Chas Lacaillade, fundador y CEO de Bottle Rocket Management, que representa a varios youtubers que se dedican a eso, no así a Ryan. Todo para que indicar que, como dice Lacaillade, “lo mejor después de poseer algo es experimentarlo virtualmente, ver a alguien más que juega con eso”.

Ilustración de portada cortesía de JMVP (Ig. @cotevil)

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