Literatura y feminismo: Fernanda Melchor
Arte

Literatura y feminismo: Fernanda Melchor

Selene Mazón
Fotografía de Ritta Trejo


Ideas de seis mujeres que se abrazan en el feminismo a partir de sus letras.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Es momento de conversar, pero sobre todo de debatir. No tenemos todas las respuestas, pero son necesarias las preguntas. Es momento de repensar y evolucionar nuestras concepciones de género. Es momento de rabia, pero también de esperanza. Es momento de hablar, para nunca callar más.

Aquí están las ideas de seis mujeres que se abrazan en el feminismo a partir de sus letras.

Fernanda Melchor (1982, México)

“El feminismo me ha dado una seguridad de la que antes carecía”.

Obra:
Aquí no es Miami, 2013; Falsa liebre, 2013; Temporada de Huracanes, 2017.

¿Cuándo y cómo te acercaste al feminismo?
De pequeña odiaba ser mujer. O más bien odiaba el modelo de feminidad que me imponían. Odiaba tener que hacer quehaceres sólo por ser mujer, o tener que vestir de determinada manera, sólo por ser mujer, y en general deploraba la falta de libertad y de horizontes que yo veía en la condición femenina. Lo que yo hacía y sentía, lo que yo quería hacer de mi vida no coincidía con la forma de ser que como mujer se me exigía en el mundo donde crecí, así que asumí que yo no era una mujer femenina, que era extraña, porque no me conformaba. No era tanto que quisiera ser hombre sino que envidiaba la libertad de la que los hombres gozaban, y tardé muchos años en darme cuenta de que mi forma de ser mujer también es muy femenina, a su propia manera, que no hay una sola forma de ser mujer. Y todo cambió en el 2012, cuando conocí a mi hija, y el deseo de que ella pudiera ser libre y feliz, sin sentirse menos por ser mujer, sin detestar su feminidad o dudar de ella, fue la que me hizo adentrarme un poco más en el movimiento, comenzar a escuchar a otras mujeres, incluir temas feministas en mis escritos y aceptarme públicamente como feminista.

¿Cómo calificarías el momento que atraviesa el feminismo?
No sé si podría hacer un balance como tal. Creo que gracias a las redes sociales el feminismo ha llegado a lugares donde antes no hubiera podido llegar. Creo que hoy en día cada vez hay más personas que no sólo son capaces de reconocer la exclusión y la discriminación cuando la perciben, sino que también están dispuestas a denunciar estos fenómenos y discutirlos públicamente. Pero siento también que ésta es una situación que en cualquier momento puede cambiar, como lo hemos visto en el reiterado caso de las victorias legislativas que prohíben la libre decisión de las mujeres sobre su cuerpo. Hay que luchar para que no sea así, para que los derechos y la conciencia de la inviolabilidad de estos derechos no se pierdan. Esto implica, creo, salir de las redes sociales y llevarlo a la calle, a la gente.

Hay una creciente publicación de autoras mujeres y títulos sobre feminismo. ¿Consideras que se trata de una estrategia de mercado, o más bien se trata de mayor concientización de la industria de equilibrar la balanza?
Creo que ahora hay una mayor consciencia y apertura, tanto de parte de los editores como del público lector, de que las mujeres también tenemos cosas interesantes que decir, y formas interesantes de hacerlo. Pero siguen existiendo muchísimos círculos y grupos literarios que excluyen a las mujeres, o que delegan sus aportaciones a la literatura a lugares marginales.

¿Te identificas con alguna facción de feminismo?
Me gusta aprender de todos los feminismos, conocer sus puntos de vista. No creo haber leído tanto como para poder inscribirme en alguna facción. Por razones personales, tampoco marcho ni me manifiesto públicamente, de otra forma que no sea asumir mis convicciones en entrevistas o eventos públicos.

¿Cómo y por qué sientes que el feminismo te ha transformado como escritora?
El feminismo me ha dado una seguridad de la que antes carecía. Siempre estaba tratando de compararme con colegas varones, siempre pensaba que ellos tenían los mejores consejos, que debía obtener su aprobación para poder se escritora. Ahora confío un poco más en lo que hago y me siento más cómoda dentro de mi piel, de mi cuerpo.

***

Visita el especial completo: Literatura y Feminismo

COMPARTE
Lo más leído en Gatopardo
  • Recomendaciones Gatopardo

    Más historias que podrían interesarte.