Benoît Lachambre: creador de espacios a través del movimiento
El coreógrafo canadiense presenta por primera vez en México, su pieza "Fluid Grounds"
febrero 15, 2019

Bastan unos minutos de charla con el coreógrafo canadiense Benoît Lachambre para confirmar que él, no solo comunica con la palabra, sino que en realidad domina el arte de expresar usando cada centímetro de su cuerpo. Una habilidad que lo llevó a ser precursor de la técnica Releasing, con la que esta exploración del movimiento corporal, logra captar la conexión entre lo somático y lo artístico. Fluid Grounds es resultado de ese proceso.

En esta reciente pieza coreográfica procesual con la que llega al Museo Universitario del Chopo en la Ciudad de México, metros de cinta de colores son los protagonistas, al transformarse en una herramienta cartográfica capaz de cuestionar las nociones de presencia, escucha y temporalidad.

Peculiares gestos y exagerados pero amables movimientos se roban la atención durante la charla con Gatopardo, y es que Lachambre hace uso de su don de kinestesia para conectar al 100 por ciento con aquel que lo ve y lo escucha, casi como un efecto hipnótico.

Arcoíris de “Fluid Grounds”. Foto cortesía Museo Universitario del Chopo

Esa es precisamente la materia prima de Fluid Grounds, un performance en el que junto a él, la coreógrafa Sophie Corriveau y algunos bailarines participan en un ejercicio colectivo de creación de espacios. Durante tres jornadas de ocho horas sus movimientos convergen con bancos de sonido –elegidos por la artista sonora Nancy Tobin– que buscan consolidar una relación entre ejecutor y espectador desde diversas perspectivas.

“Tengo una obsesión por trabajar con cinta”, señaló el coreógrafo en medio de risas, “mi trabajo siempre se concentra en energías, algo que es muy complicado de trasladar a las palabras, así que a partir de un ritual de colores pensé en usar el movimiento para traducir y trazar estos arcoíris, que a su vez funcionan como herramientas para forjar relaciones”.

Benoît Lachambre y bailarines en el proceso de preparación para “Fluid Grounds”. Foto cortesía Museo Universitario del Chopo

Los “arcoíris” de Benoît Lachambre forman una serie, sin aparente principio ni fin, de patrones de colores logrados al pegar unas cintas con otroas. Un escenario que al ser intervenido regresará el material a su presentación original: bolas de cinta.

El trabajo requirió un periodo de preparación de dos semanas en el que bailarines de diversos estados de México se unieron al coreógrafo para someterse a arduas jornadas y complejos ejercicios en los que Benoît Lachambre los guió para agudizar sus sentidos y comenzar a narrar a partir de sus movimientos. La cinta tuvo un papel esencial pues “tuvieron que aprender a pegarla bien”, recuerda con una sonrisa en el rostro mientras enfatiza con sus intensos ojos azules, “para lograr la pieza se requiere de un proceso que se vuelve personal y diferente en cada uno, pero al final parten de ejercicios en donde el cuerpo se desprende de lo conocido y comienza a explorar las capacidades de sí mismo”.

Bailarines en el proceso de preparación para “Fluid Grounds”. Foto cortesía Museo Universitario del Chopo

Una vez que se desprende la cinta, comienza el auge del performance, pues en ese momento los artistas participan de una dualidad muy interesante, “nos convertimos en performers, pero también en espectadores a partir de la percepción del público. Con esto logramos la anhelada conexión”, explica.

A partir de este momento las cintas arcoíris cobran un nuevo valor pues se convierten en “grabadoras de recuerdos”, pues en ellas quedan plasmados los momentos en que los bailarines se conectan consigo mismo y con quienes los observan. “Al final, se convierte en algo muy divertido y constructivo porque va de la mano con todo tipo de expresiones“.

Emocionado, Benoît Lachambre confesó que de su presentación en México tiene muchas expectativas, “la verdadera misión es desprenderme de ellas”, bromeó. Agregó estar consciente de que el público, las situaciones y cada uno de los factores que pudieran suceder en este país serán completamente distintas a lo que ha vivido en presentaciones previas con Fluid Grounds (Montreal y París, 2018), pues aunque todo pende de la improvisación, considera que en México “la energía es muy fuerte y podremos explorar nociones de realidad nuevas”.

Fluid Grounds from Par B.L.eux on Vimeo.

Fluid Grounds 

Museo Universitario del Chopo

Hasta el 16 de marzo


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