Farmacia Internacional: Vivir bien en la Juárez

Farmacia Internacional, un espacio para comer bien y verse bien, es una parte vital del renacimiento de la colonia Juárez.

Por Lucía Ortiz Monasterio / Fotografía Rodrigo Marmolejo

Si hay un lugar en la Ciudad de México donde su filosofía sea tomarse el tiempo necesario para cada cosa en la vida, ése es Farmacia Internacional. Un concepto que se siembra en una especie de acupuntura urbana, un punto en el paisaje citadino que desorienta al visitante para proponerle algo distinto. Está ubicada en Bucareli, una de las avenidas más transitadas de la ciudad, en la colonia Juárez, que vive una especie de renacimiento imparable.

Los espacios que confluyen en la Farmacia Internacional combinan dos elementos que todos buscamos: comer bien y vernos bien. El local era ocupado en los años cincuenta por una farmacia —aún se pueden apreciar reminiscencias clásicas en las instalaciones— que no sólo vendía productos nacionales sino internacionales, de ahí que se llame, creativamente, Farmacia Internacional. Al conocer la historia detrás del inmueble, Adriana Hernández y Rodrigo Escobedo, las mentes que idearon el proyecto—fundadores del estudio de diseño La Metropolitana—, decidieron conservar el nombre y hacer de su espacio uno que garantizara la salud física y emocional de sus consumidores.

La calidad es el denominador común de los diversos proyectos que se juntan aquí. Del lado de la cocina tienen aliados estratégicos: Buna en el café; Pancracia para el pan; ¿Panqué de qué? en la repostería y varios productos nacionales orgánicos. La carta de desayunos (o brunch) se sirve todo el día; los huevos en frasco condimentados sobre un puré de papa delicioso, espárragos o tocino, el sándwich de tocino y el Salmorejo (sopa fría) son algunas de las mejores opciones del menú. Y del lado de la peluquería está Colin Yeo, uno de los hair stylist más reconocidos del mundo y que se interesa en que el corte de cabello refleje tu personalidad. Recomendamos sacar una cita temprano con él.

Uno puede también llevar la computadora y trabajar en la mesa mientras toma un buen café. Si quieres uno para llevar puedes traer tu propia taza porque no usan unicel. El lugar es tan agradable que es posible pasar un día completo ahí. A final de cuentas, la comida y la belleza son los mejores medicamentos para vivir bien.

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