La exposición más confusa y extraordinaria del año
El 29 de marzo, el Museo Tamayo recibirá la obra de Carsten Höller.
marzo 15, 2019

Ya falta muy poquito para que llegue Sunday al Museo Tamayo: la primera muestra de Carsten Höller en México, que dicen que será de lo más extraordinario. Aunque no se sabe con precisión qué piezas llegarán, las exposiciones de Carsten Höller suelen tener mucho de parque temático y confusión. Son algo inusual. En las salas caben carruseles, toboganes, hongos gigantes de cabeza que alteran la perspectiva, túneles lumínicos, laberintos de espejo.

En los 90, Höller ya comenzaba a sonar como uno de los nombres más importantes de la escena del arte, después de haber estudiado agronomía y haber dedicado su tiempo a la entomología, el estudio de los insectos. De ahí que su quehacer lo trate siempre como un experimento, y el museo mismo una especie de laboratorio (¿y nosotros sus conejillos de indias?).

Carsten Höller Artista

Entre sus obras más famosas están el Golden Mirror Carousel Installation, un carrusel cuyos asientos giran lentísimo en direcciones opuestas, y crean un ambiente confuso y raro. High Psycho Tank es un tanque muy grande, que contiene 1000 litros de agua, a 35.5 grados centígrados y con 600 kilos de sales Epsom diluidas. Dentro de este tanque, los visitantes pueden acostarse por 15 minutos y vivir una experiencia ingrávida y relajante. Y por supuesto, está la instalación de hongos amanita-muscaria, una especie muy tóxica y alucinatoria, que pone de cabeza a la sala.

Carsten Höller cuestiona constantemente la importancia de la noción del espacio y la forma. Por eso sus exposiciones nunca son iguales; porque cada museo o galería tiene sus propias necesidades espaciales. Algunas veces hace instalaciones in-situ, como el tobogán cerrado más largo del mundo (178 metros, con 12 curvas), en la torre ArcelorMittal Orbit, que instaló en colaboración con Anish Kapoor.

Carsten Höller en el Museo Tamayo

En este caso, Sunday busca cuestionar las convenciones del Museo Tamayo –como edificio y como museo–, dejando al visitante que determine su recorrido por la exposición y por el espacio mismo, sin más brújula que la propia intuición. Y es que esta muestra junta temas que son fundamentales en su trabajo: la toma de decisiones y la percepción.

En Sunday, “el visitante es el responsable de la experiencia que tenga al visitar el museo”. La nueva muestra en el Tamayo suena a frescura, libertad y juego. A tiempo libre.


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