Roy Orbison: “El Caruso del Rock”
Estrella del rock y autor de “Oh, Pretty Woman” falleció hace 30 años. Esta es su historia
diciembre 6, 2018

Al final de su carrera, Roy Orbison se encontraba haciendo enormes esfuerzos por recuperar la fama que había gozado a principios de los años sesenta, cuando consiguió que una veintena de sus canciones sonaran intermitentemente en la radio norteamericana. Obsesionado con su peso, hizo varias dietas para recuperar su delgadez, mantuvo el tinte oscuro en el cabello y regresó a los escenarios cantando los éxitos que lo volvieron una estrella, lo hizo usando los mismos wayfarer oscuros, con los que se le puede ver en casi todas las fotografías; pero más allá de la imagen Orbison volvió a la composición y no solo eso, el cantante ya consagrado como Leyenda del Rock, se unió a otros mitos de la música como Bob Dylan, George Harrison, Jeff Lynne, y Tom Petty para formar una banda llamada Traveling Wilburys que llamó la atención de inmediato.

Todo parecía ir viento en popa, incluso Orbison había intentado seguir al pie de la letra las indicaciones de su cardiólogo, pero el 6 de diciembre de 1988, el músico de 1. 80 metros de estatura y de 52 años de edad, se había colapsado en el baño de la casa de su madre, donde se había quedado por unos días. Los paramédicos intentaron hacer todo lo posible, pero una vez que cruzó las puertas del hospital Hendersonville en Tennessee, lo declararon muerto. La causa: un infarto masivo al miocardio.

Entonces pasó lo insólito, Orbison relegado por años, acaparó un día después las portadas centrales y las primeras planas de los periódicos. Entre los obituarios, muchos recordaron cuando Elvis Presley —el rey del rock— le llamó “uno de los mejores cantantes del mundo”. El rango vocal de Roy Orbison era amplio; tenía características que podrían localizarse entre las de un barítono y las de un tenor, además de que su capacidad interpretativa, añadía el dramatismo necesario para imprimir angustia o tristeza a sus canciones; por estos gestos, los críticos y reseñistas le llamaron “El Caruso del Rock” y “La Gran O” , por que cuando cantaba formaba un enorme círculo con los labios.

Roy Kelton Orbison nació en la ciudad de Vernon, al norte de Texas, el 23 de abril de 1936. Sus padres le regalaron una guitarra cuando apenas tenía seis años y una vez que aprendió como tocarla, no se separó nunca de ella. Dos años después el pequeño Roy Orbison asistió a diversos concursos que organizaba una estación de radio local. Era tanta su insistencia o sus ganas de tener un lugar en el mundo de la música, que Orbison fue considerado parte formal del programa de aficionados.

Ya en secundaria, Roy Orbison fundó su primera banda. La llamo Teen Kings. De esta agrupación saldría la canción “Ooby Dooby” que se convertiría en triunfo mínimo, pero el primero en la carrera de este cantante que logró posicionarla brevemente en la radio. Orbison pronto adquirió fama de compositor, pero ninguna de sus canciones se había convertido en un éxito que pudiera competir con su mayor rivalidad musical: Elvis Presley.

La disquera RCA que entonces llevaba la carrera del “rey del rock”, vio en Orbison, más que un antagonista para su estrella central, la posibilidad de tener un personaje distinto “más teatral”, así que contrató a Orbison prometiéndole acercarlo a la cima del éxito, pero sólo hizo dos discos pues ninguno de ellos obtuvo la notoriedad esperada.

Fue en Mystery Records, donde Roy Orbison comenzó a forjar su espacio en la historia de la música. Orbison grabó en su nueva disquera canciones como, Only the Lonely, Running Scared y la famosa Oh, Pretty Woman, que se convirtieron en éxitos instantáneos y que conquistaron a los miembros de The Rolling Stones y The Beatles, con quienes hizo una gira en 1963.

Entonces pocos conocían cómo lucía el cantante en persona,  por lo obtuvo otro mote: “la celebridad anónima”. Roy Orbison parecía cómodo en este personaje que terminó por consolidarse cuando olvidó sus anteojos en un avión, justo antes de un concierto, por lo que tuvo que usar sus lentes de sol graduados para poder tocar, lo que ayudó a edificar una apariencia que duraría hasta el día de su muerte.

Como suele pasar en el mundo de la música, el ya famoso cantante pensó que firmando un millonario contrato con MGM, lograría arraigarse como una estrella mundial. No lo logró. La MGM no vislumbró los rumbos que tomaría el rock y la cultura popular a mediados de los años 60 e instalados en el añejo y ya disfuncional Star System, hicieron un disco mientras lo hicieron  protagonizar un western musical titulado La guitarra más rápida del oeste, en esta película Orbison interpreta a un espía que tiene un arma muy singular, una guitarra con la capacidad de convertirse en un rifle. Luciendo anticuado, Roy Orbison que había transformado el sonido del rock por casi diez años, se encontraba diluido en la escena a consecuencia de ola inglesa  y de músicos como Jimi Hendrix.

Con la mala suerte a cuestas en 1966 su amor de secundaria y esposa Claudette — a quien había compuesto una canción— falleció en un accidente de motocicleta. Esta muerte, sumió a Roy Orbison en una profunda depresión; pero la tragedia no había acabado ahí, tres años después, dos de sus tres hijos fallecieron en un incendio. Entonces Roy Orbison encontró alivio haciendo giras. Todos habían pensado que la tragedia había obligado al cantante a abandonar la pluma, pero en 2012 sus hijos encontraron un misterioso álbum —editado en 2015— donde el cantante a manera de catarsis intentó dar un paso adelante componiendo sobre lo que había pasado.

Presentadose en escenarios cada vez más pequeños y con la carrera cada vez más acortada, Orbison volvió a casarse. Lo hizo con una adolescente llamada Barbara Wellhollen, de origen alemán, con quien más tarde tendría dos hijos más. Durante los años 70 consiguió algunos éxitos en Australia y Reino Unido pero la mayor parte de ellos eran reediciones de sus éxitos del pasado.

Fue hasta la década de los años 80 cuando la carrera de Roy Orbison pareció tomar nuevos bríos, no solo había canciones tributo cantadas por Van Halen o Linda Ronstadt, Orbison se había puesto una meta y era volver a la cima, entonces compuso canciones para un nuevo disco llamado Mistery Girls, donde colaboraron personajes como Bono de U2 y Elvis Costello. También logró cierto reconocimiento después de que su canción In dreams sonó múltiples veces en la película de David Lynch, Blue Velvet,

Entonces Orbison se encontraba recibiendo quizá los frutos que había cosechado a lo largo de su carrera, consiguió —gracias a Bruce Springsteen— un lugar en el salón de la fama de Rock and Roll, consiguió dos premios Grammy honorarios, pero de pronto la muerte le alcanzó de manera inesperada cuando estrenó su nuevo disco.

Dos semanas después de su fallecimiento la canción You got it , llegó a los primeros lugares de la listas de popularidad en Estados Unidos y  desde entonces ha sido reconocido como uno de los artistas más influyentes del rock y revistas como Rolling Stone, lo han colocado en la lista de los “100 mejores cantantes de todos los tiempos”, Billboard hizo lo suyo  colocando a Orbison en el su lista de los “Mejores Artistas jamás grabados”.


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