Jeffrey Epstein, el protegido de la élite estadounidense
Jeffrey Epstein utilizó su dinero y poder para construir una red de tráfico de menores
julio 18, 2019

Jeffrey Epstein comenzó su carrera como profesor en Dalton, una preparatoria a la que acudían los hijos de la élite de Nueva York, sin contar con las credenciales necesarias. En este entonces Epstein tenía 21 años, carecía de título universitario y compartía la plantilla de profesores con personajes como el ex candidato presidencial haitiano, Yves Volel. En retrospectiva, el alumnado que cursó clases con él asume que Epstein llegó a ocupar su puesto gracias al apoyo de contactos e influencias. Alumnas del instituto lo recuerdan, según reporta el Miami Herald, como un “pervertido”.

En noviembre de 2018 la periodista Julie K. Brown publicó una serie de reportajes que muestran cómo Epstein utilizó influencias y recursos para lograr una sentencia favorable tras admitir haber solicitado en 2008 favores sexuales a una menor. Entre estas influencias se encuentra el ex Secretario de Trabajo de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump, Alexander Acosta, quien fungía en ese entonces como procurador en Florida y el cual le dio a Epstein el “trato de su vida”. En ese entonces se identificaron como víctimas hasta 36 menores de edad. Epstein fue acusado de practicar pedofilia y abuso sexual durante más de una década, no obstante, según reporta la investigación periodística publicada en el Miami Herald, Acosta le dio al “billonario” una sentencia de tan solo 13 meses en la cárcel, con permiso de traslado entre múltiples residencias en Estados Unidos.

El seis de julio de 2019, Epstein fue nuevamente arrestado por tráfico sexual de docenas de menores en Nueva York y Florida entre 2002 y 2005. Epstein presuntamente instigó a niñas de hasta 13 años para que le dieran masajes pagados, niñas que acosaba y violaba. De acuerdo con las autoridades federales de Estados Unidos, el financiero norteamericano les pagaba a sus víctimas por volver acompañadas por otras niñas. “De esta forma, Epstein creó una red vasta de víctimas menores de edad para explotar sexualmente casi diario”, informó la fiscalía de Estados Unidos, que calcula la cifra de víctimas de hasta una centena.

Jeffrey Epstein y el Príncipe Andrew

Jeffrey Epstein y el Príncipe Andrew. Foto: Jae Donnelly / News of the World

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Jeffrey Epstein pasó de ser un don nadie a un billonario que se relacionaba con Donald Trump, Bill Clinton, el Príncipe Andrew, el actor Kevin Spacey y el director de cine que también es señalado por abuso sexual infantil, Woody Allen.

Fue en Dalton en donde Epstein impresionó a padres de familia con sus habilidades financieras. Uno de ellos le sugirió al CEO del banco de inversiones Bear Stearns, Alan Greenberg, que contratara a Epstein. Greenberg era conocido por sentirse afín con los “pobres, inteligentes y desesperados por ser ricos”, como Jeffrey Epstein.

Durante la década de los 80, cuando ya formaba parte de Bear Stearns, Epstein se convirtió en socio limitado. En 1981 abandonó el banco argumentando que buscaría negocios personales, sin embargo la revista Vanity Fair más tarde daría a conocer que la salida de Epstein se debió a una solicitud de renuncia por parte de Bear Stearns debido a “operaciones ilegales”, aunque las razones específicas nunca se dieron a conocer.

Jeffrey Epstein fundó J. Epstein & Company y luego The Financial Trust Company, una compañía limitada a hacer negocios con personas cuyas inversiones superaran los mil millones de dólares. Sin embargo, al hacer un análisis más minucioso de sus negocios, a partir de 1987 sólo pudo llevar las finanzas de Leslie Wexner, el magnate de ropa que maneja marcas como Victoria’s Secret y The Limited. Esta relación fue crucial para que Epstein pudiera hacer nuevas conexiones con personas de la élite, nombrado en esos años como miembro de varias comisiones y consejos importantes de Nueva York.

La mansión en la que Epstein vivió a partir de la década de los noventa en Nueva York perteneció a Wexner y hasta 2011 se registró una transacción entre ambos por cero dólares. Aunque Wexner recientemente alegó no tener relaciones con Epstein desde el inicio de los dos miles, el financiero habitó la propiedad de la zona residencial en el Upper East Side hasta el momento de su detención. Fue en esa mansión en la que el FBI encontró un gran archivo de fotografías de mujeres desnudas o semidesnudas, algunas menores de edad. Rodeada de opulencia, la mansión Epstein estaba repleta de fotografías con Bill Clinton, Woody Allen y el Príncipe de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman.

El tribunal de distrito sur de Nueva York dijo que Epstein usó presuntamente esta y otras propiedades para llevar a las menores de edad y perpetrar los abusos sexuales. Entre las pertenencias de Epstein que se encuentran bajo investigación, hay un jet que llevaba el nombre de “Lolita Express”.

Donald Trump y Jeffrey Epstein

Donald Trump y Jeffrey Epstein

La demanda más relevante hasta el momento la hizo Virginia Giuffre, una mujer que lo acusa de haberla utilizado como esclava sexual desde mediados de los noventa hasta 2002. De acuerdo con su testimonio, en ese periodo él la obligaba a tener relaciones sexuales con él y con otras personas, incluyendo el príncipe Andrew en Londres; en este entonces ella tenía tan solo 17 años de edad.

Ella y otra víctima, Sarah Ransome, alegan que Epstein las obligó a tener relaciones sexuales con Alan Dershowitz, un abogado famoso por ser miembro de la defensa de O. J. Simpson. Dershowitz, también profesor de Harvard, fue parte del equipo que ayudó a conseguirle una sentencia favorable en Miami con Alexander Acosta en 2008. Otro abogado implicado en ese acuerdo fue Kenneth Starr, consejero independiente que investigó el caso sobre Monica Lewinsky. Starr, también republicano, fue quien llevó a juicio político a Bill Clinton en 1999. Alan Dershowitz alega que Starr fue reclutado para la defensa de Epstein por “tener experiencia en investigaciones sexuales”. Starr había sido presidente de la Universidad de Baylor de 2010 hasta su despido en 2016, a raíz de pasar por alto varias acusaciones sobre agresiones sexuales al interior del instituto.

Después de que Epstein saliera de prisión en 2010 fue visto semanas después acompañado del Príncipe Andrew e hizo una campaña de relaciones públicas para regresar al mundo de la élite, lo cual logró. De inmediato se le vio junto al Duque de York en fiestas celebradas en Saint-Tropez y Tailandia, mientras que Woody Allen le mostró su apoyo después de ser sentenciado por abuso sexual. Epstein fue arropado nuevamente por la élite neoyorquina esta vez bajo la imagen de un filántropo. Pagó 600 dólares a un colaborador de la revista Forbes para que escribiera un artículo sobre sus inversiones en “lo último de la ciencia”. Epstein donó grandes cantidades de dinero a escuelas de niñas y adolescentes como un estudio de ballet y escuelas exclusivas para niñas en Manhattan y Dalton.

Durante la década de los noventa, Epstein mantuvo una relación cercana con Donald Trump. A los dos se les veía recurrentemente en fiestas y encuentros junto a Melania Trump y la socialité inglesa Ghislaine Maxwell. Trump dijo en entrevista para New York Magazine en 2002 que conocía a Epstein desde hace 15 años y lo etiquetó como un “tipo increíble”, que le “gustan las mujeres tanto como a mí, entre ellas algunas jóvenes”.

En el perfil de New York Magazine, el autor profundizó en que existían varios vacíos en el estilo de vida de Epstein. Escribió que el financiero neoyorkino no permitía que se revelara información sobre sus finanzas y sus clientes. Algunos billonarios negaron tener relación con él e incluso dijern desconocerlo. El artículo daba cuenta sobre las mujeres “jóvenes” que lo acompañaban, como “mujeres rusas de la vida nocturna”.

Después de que se difundiera el reportaje del Miami Herald en 2018, varios medios dieron a conocer material de video en el que se ve a Trump y a Epstein en una fiesta en la década de los noventa haciendo comentarios sobre el aspecto físico de mujeres presentes en la reunión.

Ghislaine Maxwell, considerada como la pareja actual de Epstein, también fue señalada por facilitar las acciones del millonario. De acuerdo con sus testimonios, ella participaba en conseguir a niñas menores para que hicieran lo que Epstein pidiera.

El 12 de julio el secretario de Trabajo de Estados Unidos, Alexander Acosta renunció a su cargo por su actuación en el caso de Epstein en 2008.

Sin embargo Epstein, de 66 años de edad, presuntamente se suicidó el viernes 9 de agosto y su cuerpo fue hallado la mañana del sábado en su celda del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York. Se trata de una de las prisiones federales del país de alta seguridad y Epstein se encontraba ahí -junto a otros mafiosos y terroristas como Joaquín El Chapo Guzmán-, para enfrentar su juicio.  Las autoridades continuaban la investigación con el círculo cercano de Epstein, sus propiedades en Nueva York, Florida y Little Saint James, la isla que adquirió en los años noventa. 

“Creo que es un día triste para las víctimas, porque sienten que han sido robadas de verlo ir a prisión. Es de alguna forma otra traición, no sólo por él, también por el sistema que permitió que ocurriera esto. Estaba bajo vigilancia por un intento previo de suicidio”, comentó Julie K. Brown, reportera del Miami Herald sobre el suicidio de Epstein.

Este artículo fue publicado originalmente el 18 de julio de 2019 y actualizado el 12 de agosto de 2019.


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