Pedro Salazar Ugarte debió ser el nuevo rector de la UNAM - Gatopardo

Pedro Salazar Ugarte debió ser el nuevo rector de la UNAM

Feminismo, cambio climático y el combate de la desigualdad, encabezaban su agenda de trabajo

Las últimas semanas han sido particularmente agitadas para el Doctor Pedro Salazar Ugarte, quien se habría convertido en el rector más joven en la historia de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La terna para ocupar el cargo se dio a conocer el 24 de octubre, en el marco de una crisis de inseguridad que ha afectado principalmente a las mujeres dentro de Ciudad Universitaria, bajo la rectoría de Enrique Graue, quien fue reelegido para un nuevo periodo de cuatro años al frente de la UNAM.

Aquel jueves, la Junta de Gobierno de la Universidad confirmó que el director del Instituto de Investigaciones Jurídicas era parte de la última fase del proceso. Junto a él, la directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Angélica Cuéllar Vázquez y el rector Enrique Graue Wiechers, contendían por el puesto de rector para el periodo 2019-2023.

A unos días del anuncio, Salazar Ugarte concedió una entrevista para Gatopardo. “Un momento, por favor”, dijo con un agradable gesto, mientras cerraba la puerta detrás de uno de los invitados que esa semana lo acompañarían en Observatorio Semanal, el programa que conduce en TV UNAM. Eran las 11 de la mañana y ya había lista de espera para poder charlar con él.

Salazar Ugarte es un jurista que habría roto con la tradición que durante los últimos 20 años ha llevado a médicos a ocupar la rectoría de la UNAM. Desde 1989, con la gestión del Doctor Jorge Carpizo McGregor, no ha habido un abogado que asuma la responsabilidad de estar al frente de una de las universidades más prestigiosas de América Latina. Durante las semanas anteriores, incluso antes del anuncio de la terna, en los pasillos de la Universidad ya se hablaba de las grandes posibilidades de que Salazar Ugarte fuera elegido. Pero a pesar de las protestas estudiantiles que denuncian la falta de respuesta de la actual rectoría a la crisis de violencia de género al interior de Ciudad Universitaria, la institución ha elegido mantener al frente de la institución a quien no ha sabido resolverla.

Una vez instalados en la que ha sido su oficina durante los últimos cinco años, Salazar Ugarte dijo estar contento con el proceso y que de ser elegido, asumiría el reto como una oportunidad y una posibilidad.

De su semblanza profesional destaca su segundo periodo como director del Instituto de Investigaciones Jurídicas, el cual asumió en septiembre de 2018. Anteriormente fue Secretario Académico de ese mismo Instituto de 2008 a 2012 y previo a eso se abrió paso como docente del Seminario de Teoría Constitucional de América Latina (SELA) y en miembro del Sistema Nacional de Investigadores (Nivel III).

Salazar Ugarte es un jurista que rompe con la tradición que durante los últimos 20 años ha llevado a médicos a ocupar la rectoría de la UNAM.

Salazar Ugarte es un jurista que rompe con la tradición que durante los últimos 20 años ha llevado a médicos a ocupar la rectoría de la UNAM.

Salazar Ugarte reconoce que a lo largo de los últimos años han habido muy buenos rectores, muchos de ellos del área de ciencias, pero asegura que a la Universidad le vendría bien un cambio de visión, de conducción. “Yo creo que los juristas tenemos mucho qué decir en el contexto actual”, dijo convencido. “Sin embargo, en estos procesos no hay que meter nunca el hígado ni el ego. Simplemente hay que meter las ideas, las propuestas, el entusiasmo y el orgullo de ser universitario”.

El Doctor no es egresado de la UNAM, a diferencia de todos sus antecesores, y aunque una línea que siempre ha caracterizado a los rectores es su relación con la Universidad desde sus etapa estudiantil, él se refiere a su situación como “un mero dato anecdótico”.

Pedro Salazar Ugarte es Licenciado en Derecho por el Instituto Autónomo de México (ITAM) y Doctor en Filosofía Política por la Universidad de Turín, Italia. “Mi vida profesional, desde que regresé de estudiar mi doctorado, ha sido de tiempo completo entregada a la Universidad Nacional Autónoma de México y en ese sentido soy completa, orgullosa y comprometidamente universitario”, dijo antes de subrayar que la UNAM es una institución universal abierta a todos.

Para él, esa apertura es lo que procuraría atención efectiva a los diversos retos que enfrenta la Universidad, sus estudiantes y su equipo docente. “Lo primero que quisiera hacer es escuchar a la comunidad para entender bien lo que está pasando aquí adentro”, sólo de esta manera, dijo, sería posible mapear los problemas y necesidades a resolver.

El plan de trabajo con el que se postuló a la rectoría está ligado a la Agenda del Proyecto de Desarrollo 2030, un acuerdo que surgió del encuentro entre líderes de más de 150 países durante la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Nueva York en septiembre de 2015. Este nuevo marco de desarrollo proporciona las herramientas para focalizar los esfuerzos en temas como poner fin a la pobreza en todas sus formas, lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas.

Entre los grandes temas de la Agenda 2030 están feminismo, inclusión, combate a la desigualdad, rescate del medio ambiente, combate a la emergencia climática, nuevas tecnologías y la concepción humanística de la convivencia. “Esos son los temas que debe orientar el quehacer universitario y se debe hacer un mayor esfuerzo por hacer que trasciendan”.

Rectoría Unam

Entre los grandes temas de la Agenda 2030 están feminismo, inclusión, combate a la desigualdad, rescate del medio ambiente, combate a la emergencia climática, nuevas tecnologías y la concepción humanística de la convivencia.

En la lista de prioridades para su pretendida gestión, estaban, en este orden: feminismo, el combate a las distintas formas de violencia, el cambio climático y la desigualdad. De ahí la importancia de observar a la Universidad como un actor importante en el contexto nacional actual. Para él, la autonomía de la que goza la institución no se puede ver como un concepto estático, en realidad “la autonomía es un concepto que va adquiriendo diversos contenidos y significados conforme los contextos van cambiando”, detalló.

“La manera en la que nosotros debemos ser autónomos es trazando nuestra propia agenda de investigación y docencia”, dijo y recalcó que “la autonomía no es un privilegio, es una responsabilidad social y así debemos entenderla. Es una llave que nos debe permitir tener interlocución con los actores sociales, económicos, mediáticos y por supuesto políticos, y siempre en una relación de respeto y corresponsabilidad”. En sus palabras, la UNAM no puede estar aislada de la sociedad, pues tiene con ella una responsabilidad, sobretodo con las personas más vulnerables.

La UNAM tiene presencia en 24 entidades federativas e interactúa y dialoga con gobiernos de las distintas fuerzas políticas en una coyuntura que trasciende las agendas de los distintos gobiernos, ya sean federales, nacionales o estatales.

Sobre la lucha de las mujeres en México y en la UNAM, el Doctor Pedro Salazar Ugarte habría comenzado por nombrar al feminismo como uno de los principales temas de su agenda. “Los reclamos que provienen de los colectivos feministas son una prioridad impostergable, la petición de reconocimiento de condiciones de igualdad es al mismo tiempo una exigencia, por el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de todas las mujeres sin excepción. Son temas que tienen que ser prioritarios en la agenda sustantiva y operativa de una Universidad”.

“Las mujeres ya hicieron su tarea, ya denunciaron dónde están los problemas. Lo que no hemos desmontado nuestra situación de privilegio, los que no hemos hecho la tarea de escuchar y de transformarnos somos los hombres y ahí está el gran reto”, afirmó.

Frente al panorama actual, tanto a nivel nacional como global, el Doctor Pedro Salazar Ugarte sostiene que una visión que proviene de las humanidades, no solo desde el derecho, podría haber contribuido de manera muy relevante a la Universidad, fortaleciendo lo que se ha hecho bien hasta ahora, con las gestiones que han provenido de la ciencia y la medicina.

“Soy un abogado que está convencido que el derecho no solo es para conservar las cosas, sino también para transformarlas”, concluye.


 

También te puede interesar: 

FICUNAM: La fantasía y la realidad mexicana

Hablando de Agendas Nacionales: #NiUnaMás

TV UNAM tiene nuevos planes

 

Síguenos en Twitter

COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.