La búsqueda de Elvira Smeke por el grado cero del arte

El arte de empezar de cero

¿Cómo dejar atrás lo que ya se aprendió para expresarse de forma distinta?

Tiempo de lectura: 5 minutos

Para Elvira Smeke, los detalles son el elemento clave de la cotidianidad, que carece de la atención que merece. Inspirada por esa variable e impulsada por su afán de perder el control, la fotógrafa mexicana abandonó las credenciales con las que comunicó a través de la cámara análoga durante años y se aventuró en una nueva travesía cargada de pintura e instalaciones escultóricas, en la que incluso, pudo dar sus pasos por la fotografía digital. Todo con el fin de deconstruir el arte y hallar el grado cero.

“Siempre he dicho que al exponer, un artista se desnuda frente a su espectador y con esta nueva faceta me desnudo yo, pero al mismo tiempo busqué desvelar la obra de arte, busqué llegar a su pureza, a su esencia, la desnudé”, comentó en entrevista para Gatopardo durante el recorrido de su reciente exposición I AM NOW NAKED, bajo la curaduría de Alberto Ríos de la Rosa. Una nueva etapa en la que Smeke consolidó una voraz transición del monocromatismo a una completa explosión de color.

Ocho meses fueron suficientes para que Smeke eligiera el arte de la no-forma para estas piezas. Sin embargo, el salto de fotografía a las artes plásticas fue paulatino y comenzó en el 2014 cuando una tarde salió a caminar -uno de sus grandes pasatiempos y fuentes de inspiración- y en el suelo de una de las calles de la Ciudad de México encontró una hoja de árbol. “Me enamoré, tenía toda una gama de colores increíbles. La llevé a mi estudio y la fotografié”, recordó. A partir de entonces, durante un año, la artista captó con su lente todas aquellas hojas que llamaran su atención y con la exposición de aquellas imágenes, le dijo adiós a la fotografía.

Elvira Smeke "Pink alumina", 2018 

“Pink alumina”, 2018

Después su exploración dio un giro hacia conciencia social y a través de YO SOY ANTES, YO SOY CASI, YO SOY NUNCA (2017, Museo de Arte de Sonora MUSAS) y YA BASTA (2017, Museo Memoria y Tolerancia) dio voz a una de las grandes problemáticas en México: los feminicidios. “En aquella época me metí mucho a la filosofía feminista y estudios de género, a partir de ahí aborde el tema de una manera muy poética. Comencé a trabajar con materiales de uso cotidiano y doméstico, como mecate, jabón y utilicé la costura”, ya en aquel entonces, Smeke comenzaba a explorar otras técnicas con las que empezó a comunicar.

Sin embargo, el paso decisivo lo dio en abril de 2018, justo una semana antes de cumplir 40 años. “Decidí que tenía que ser un parteaguas en mi vida profesional y personal. Decidí alejarme del tema y me aventuré a buscar el grado cero del arte, lo más puro y esencial”. Elvira Smeke aseguró que en aquel entonces estaba muy segura de que querer alcanzar aquel anhelado nirvana artístico, pero al no saber cómo hacerlo se propuso una serie de ejercicios, “cada uno con reglas propuestas por mí y para mí”.

“Quise aprender nuevas técnicas en las que yo no hubiera tenido ningún tipo de contaminación”, dice.

Así nació “Origin”, una de las tres piezas con las que la artista se despojó conscientemente de algunos de sus sentidos, principalmente la vista, para exponer su mente y tacto a nuevas experiencias. Las caminatas fueron un recurso constante en estos ejercicios, pues Smeke comenzó de la misma manera que lo hizo con las hojas, a recolectar objetos que le permitieron un acercamiento al anaformismo artístico. Para estas piezas se valió también de la música. “Comencé con meditación, buscaba poner mi mente en blanco y con eso poder sentir y acercarme al objeto desde otro ángulo”. Así lo hizo e incluso consiguió entrar en un “loop” en el que su mente dejó de pensar, un estado que le encantó.

El total de piezas que conforman I AM NOW NAKED se produjeron entre abril y diciembre de 2018. “Suelo ser muy clavada, me meto a mi estudio durante horas y durante todo el lapso que dura el ejercicio no salgo hasta que lo dé por agotado”. Cada vez que Smeke daba por terminado un ejercicio, ideaba uno completamente distinto, su única premisa era que hubiera una caminata dentro del proceso. Así fue como llegó a “TO BE”, una pieza a la que partiendo la tragedia de William Shakespeare, “Hamlet”, empezó un camino rumbo a la abstracción. 

Elvira Smeke obra

De la serie “Just walking”, 2018

Los libros se convirtieron en un elementos constante en su nueva faceta. Su obra central “I am now naked” tiene como base las páginas “Madame Bovary”. En esta recopilación, Smeke logró un juego erótico a través de frases bordadas sobre las hojas de la obra de de Gustave Flaubert. En este proceso tuvo mucho que ver su acercamiento con el trabajo de Hélène Cixous, una filósofa y feminista francesa que señalaba que el lenguaje es neutro. “Cixous decía que que para que exista una nueva lectura del mundo debe haber un nuevo lenguaje y es justo lo que creo aquí, un nuevo lenguaje que es abstracto y por ser así es completamente universal e incluyente”.

“Lo que yo siempre he tratado de hacer con mi obra es traer al espectador a que haga conciencia de que esos pequeños detalles y esas pequeñas formas que se nos presentan en la vida cotidiana son muy importantes y bellas”, señaló.

La pieza que ella misma considera “la más poética de la exposición” es un conjunto de piedras cubiertas con tela sellada con tejidos. En ella Smeke se atrevió a intervenir objetos cotidianos. Durante muchas tardes de caminata, recogió piedras de varios puntos de la Ciudad de México, desde Ciudad Universitaria hasta Paseo de la Reforma.

“Los minerales tienen la capacidad de absorber la energía que está alrededor”, explica. “Sin embargo, para la gente las piedras no son nada, las personas ya no las ven”.

En otro conjunto de piezas, Smeke juega con la percepción del espectador, aprovechando la falta de cercanía con los detalles por parte del público. La artista intenta recuperar la capacidad de asombro de todo aquel que vea la muestra.

Elvira Smeke artista

De la serie “Just walking”, 2018

Elvira continúa esa búsqueda en la serie “Ephemeral shapes”, donde a través de las sombras, la fotografía y la intervención digital, imprime una nueva percepción de su propia obra, misma que evoluciona completamente con la serie de tres: “Pink aluminna”, “Blue alumina” y “Purple alumina”, en la que a través de colores y sombras más similares al Pop Art vuelve a jugar con el receptor.

Al final de la muestra, el espectador se encuentra con la serie cartográfica “Just walking”. El concepto de la no-forma se logra a partir de la recopilación GPS de cada una de sus caminatas durante un viaje a Miami. “Decidí usarme a mí misma como si fuera el pincel y entonces mi cuerpo es el que está pintando. La serie consiste en caminatas de 60 minutos que registro y transformo en trazo”, dijo.

“Detrás de cada pieza hay una historia y una vivencia, está mi cuerpo y su relación con el tiempo y el espacio”.

I AM NOW NAKED de Elvira Smeke

Plaza de la República #20. Cuarto Piso
Frente al Monumento a la Revolución
Hasta el 7 de abril


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