tina modotti
Arte

Tina Modotti artista con aguda mirada

Pionera del fotoperiodismo, actriz de Hollywood, flapper trágica, activista contra el fascismo, amiga de Diego Rivera y posible espía.

Tina Modotti nació hace 122 años —el 16 de agosto de 1896— en la ciudad de Udine, al noreste de Italia.  Esta ciudad que era mayormente industrial y mayormente pobre, no le ofreció mucho a la joven Modotti ni a su familia. Después de que ella abandonara la escuela para trabajar en una fábrica de textiles, decidieron migrar a Estados Unidos; todos lo estaban haciendo, irlandeses, ingleses, italianos, polacos, rusos y los Modotti de Udine no serían la excepción. América era “la tierra de oportunidades” y esperaba con los brazos abiertos a quienes soñaban un futuro mejor entre nuevas y vibrantes ciudades construidas con concreto y acero que tenían todo, a excepción de la suficiente mano de obra para hacerlas crecer.

Los Modotti llegaron a San Francisco cuando Tina cumplió 17 años. El sueño americano no resultó tan bien. Cruzaron un océano para trabajar de nuevo en una fábrica. Tina conoció en esos años a un pintor y poeta canadiense llamado Roubaix de L’Abrie Richeycon quien contrajo matrimonio. Él la hizo conocer un mundo de intelectuales preocupados por las artes y la ciencias. Esto hizo virar su vida y su destino hacia Los Ángeles, la ciudad donde se estaba forjando una nueva industria: Hollywood.

La ciudad de Los Ángeles de la posguerra, donde el cine lo dominaba todo y el pelo y las faldas comenzaron a hacerse más cortos, ayudó a forjar en Tina un futuro como musa y artista. Durante esos años participó en tres películas silentes que la convirtieron en una estrella fugaz, pues tenía intereses distintos a los de Joan Crawford o Marlene Dietrich.

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Fotografía de Tina Modotti

En esa ciudad conoció al fotógrafo Edward Weston—una de las mayores influencias en su trabajo y uno de los amores más grandes de su vida—. Weston, que participó en el movimiento estridentista mexicano, se enamoró de Modotti tal vez por su hipnotizante belleza de flapper trágica y la hizo su modelo. Durante esas sesiones Modotti aprendió algunos trucos de Weston y las fotografías sobreviven hasta la fecha.

Tras la muerte de su esposo Roubaix de L’Abrie Richey en 1923, Tina emigró de nuevo y llegó a México. Entonces, el país acababa de salir de la lluvia de balas de la revolución, pero aún giraba en torno a una dinámica de caudillos y rebeldes, al mismo tiempo que vibraba al ritmo de las vanguardias artísticas que venían de Europa. La Ciudad de México, al igual que el París de Hemingway, era una fiesta. Durante esa década Tina Modotti se codeó con Antonieta Rivas Mercado, Frida Kahlo, Diego Rivera, David Alfaro  Siqueiros, Salvador Novo yNahui Ollin. En medio de ese circulo, Modotti desarrolló su talento, por el que muchos críticos la han bautizado como pionera del fotoperiodismo. En esa época construyó también su postura política y desde su llegada al país militó en el Partido Comunista Mexicano.

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Fotografía de Tina Modotti

En México se enamoró del periodista cubano Julio Antonio Mella,quien fue asesinado en 1929 mientras caminaban juntos por las calles de la Ciudad de México. Modotti fue considerada sospechosa y un año después, en 1930, fue expulsada del país. La vida de arte y fiestas le duró poco. Tina Modotti, Julio Mella y otro de sus romances, Vittorio Vidali,fueron inmortalizados en un mural hecho por Diego Riveraen el edificio de la Secretaría de Educación Pública, a unos pasos del Zócalo de la Ciudad de México.

Después de su obligatorio exilió se refugió en Rusia , donde siguió forjando sus intereses políticos en el comunismo y anarquismo. Cuando estalló la Guerra Civil Española se cambió el nombre a María y así participó en brigadas médicas en diversas regiones de la  península ibérica. Sus convicciones la llevaron ser parte de algunas campañas contra el fascismo, que durante esos años llenó de violencia y represión a Europa. México fue el refugio de miles de españoles republicanos que huían del desastre. Una de las refugiadas fue una vez más Tina Modottique ingresó al país aún con ese nuevo nombre.

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Fotografía de Tina Modotti

Su regreso fue corto y contundente. El 5 de enero de 1942, tan solo tres años después de su llegada, murió al  interior de un taxi de un paro cardíaco. Tenía 46 años. Diego Rivera, que fue uno de sus grandes amigos,  sospechó que su muerte no había sido natural sino un asesinato. Esto es sin duda es un misterio que oculta su lápida, sobre la que se lee un epitafio escrito por Pablo Neruda,  en uno de los más grandes y descuidados cementerios de Latinoamérica:  el Panteón Civil de Dolores.

La vida de Tina Modotti fue ficcionada en la novela Tinísima, escrita por Elena Poniatowska en 1992.

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