Entre el silencio y el lenguaje
Un homenaje a Toni Morrison la primer Nobel de Literatura afroamericana.
agosto 8, 2019

“Puesto que ser descarada está a la orden del día, canturreo. Las palabras bailan en mi cabeza al compás de la música en mi boca”,

Toni Morrison, Amor, 2003

 

Toni Morrison publicó su primer libro The Bluest Eye en 1970. Su talento impresionó inmediatamente a lectores y escritores por igual. En 1993 se convirtió en la primera mujer afrodescendiente en ganar un Premio Nobel de Literatura.

El Nobel le fue concedido por poner en los estantes internacionales una perspectiva de la que se hablaba muy poco: la de una mujer negra que escribía sobre su experiencia y la de los afroamericanos. A diferencia de sus símiles hombres, ella no escribía para un público primordialmente blanco. Sus protagonistas eran mujeres negras y sus historias no retrataban la unión ideal de la que se jactaba la comunidad afrodescendiente en Estados Unidos en la época de los setentas.

“Puedo aceptar las etiquetas porque ser una mujer negra que escribe no es un lugar superficial, sino un lugar rico desde donde escribir. No limita mi imaginación, la expande. Es más rico que ser un hombre blanco escritor porque sé más y he tenido otras experiencias”, dijo Morrison al periodista Hilton Als en 2003.

Toni Morrison nació con el nombre Chloe Ardelia el 18 de Febrero de 1931 en Ohio, Estados Unidos. Después fue rebautizada a los 12 años de edad en el catolicismo como Anthony, por el santo.

A ella le inspiraba el silencio y las ausencias en la literatura, un recurso que utilizaría con más profundidad en sus obras.

Toni Morrison

“Puedo aceptar las etiquetas porque ser una mujer negra que escribe no es un lugar superficial, sino un lugar rico desde donde escribir. No limita mi imaginación, la expande. Es más rico que ser un hombre blanco escritor porque sé más y he tenido otras experiencias”, dijo Morrison al periodista Hilton Als en 2003.

“Hoy día el silencio se considera raro, y la mayoría de los miembros de mi raza han olvidado lo hermoso que es dar a entender mucho diciendo poco”, escribió en la introducción de Amor (2003).

Un profesor de la secundaria en donde estudiaba le pidió a sus padres que la enviaran a la universidad, por lo que comenzaron a trabajar doble turno para lograrlo. Ella eligió ir a Howard University y posteriormente obtuvo la maestría de literatura americana en la Universidad de Cornell.

Para 1964 su matrimonio con Harold Morrison había dejado de funcionar y para mantener a sus dos hijos comenzó a trabajar como editora literaria en Random House. Morrison escribía en su tiempo libre, cuando sus hijos dormían.

“Robaba tiempo para escribir. Escribir era mi otro trabajo, siempre lo mantuve ahí, aparte de mi trabajo ‘real’ como editora o profesora”, dijo Toni Morrison a Hilton.

La idea de su primer libro, The Bluest Eye, fue esbozada en un taller creativo y desarrollada durante cinco años. Su primera obra situaba al mundo blanco en la periferia, la vida de los afroamericanos era el centro y las protagonistas mujeres estaban en medio de ese mundo, reseña Hilton sobre The Bluest Eye.

El libro fue publicado en 1970, cuando ella tenía 39 años de edad y únicamente se imprimieron dos mil copias.

En ese entonces, sus red de amigas en Queens -donde vivía-, en Harlem y en Brooklyn, se convirtió en un apoyo crucial para su escritura. Eran madres solteras como ella, así que si debía terminar de escribir algo, las demás se encargaban de sus hijos.

Toni Morrison Random House

“Hoy día el silencio se considera raro, y la mayoría de los miembros de mi raza han olvidado lo hermoso que es dar a entender mucho diciendo poco”, escribió en la introducción de Amor (2003).

Como editora también logró varias compilaciones de autores que le interesaban y que reflejaban la experiencia afroamericana. “Yo no marchaba, no hacía nada. No me uní a ningún grupo, pero podía asegurarme de que se publicara algún registro de aquellos que sí marchaban y se ponían al frente. No quería fallarle a mi abuela y que me dijera ‘fuiste a la universidad y esto fue todo lo que se te ocurrió'”, dijo entre risas Toni Morrison al New Yorker, quien también es recordada por sus alumnos por ofrecer consejos parecidos para la vida fuera del aula.

Entre los libros que defendió para editar y publicar se encuentran algunos de autores de ficción como Gayl Jones y Toni Cade, así como una memoria de Muhammad Ali y libros de Angela Davis o Huey Newton, de los Black Panthers.

Toni Morrison creció en una familia que consideraba a aquellos con la piel más clara como impuros, a pesar de que su piel y la de su padre no eran tan oscuras. Sin embargo, esa idealización de la pretendida pureza racial siempre le pareció paradójica y abordó el tema en su libro Paradise.

“Debería hacerse un esfuerzo para fortalecer las diferencias y conservarlas, siempre y cuando a nadie se le castigue por ello”, dijo la escritora.

Después de escribir The Bluest Eye, Toni Morrison publicó Sula en 1973, Song of Solomon en 1977 y por él obtuvo el premio a mejor libro ficción del Círculo de Críticos Nacional del Libro. Publicó en 1981 Tar Baby y en 1987 ganó el premio Pulitzer por Beloved. Además de obras de ficción, también publicó estudios críticos y antologías. Fue editora de Random House durante 19 años y formó parte del Consejo de Humanidades de Princeton desde 1989.

Sus historias hablaban de esclavitud, maternidad y de los horrores que son capaces de cometer los humanos sin importar la raza. Sin embargo, en sus libros siempre había lugar para la redención.

Toni Morrison y Barack Obama

Sus historias hablaban de esclavitud, maternidad y de los horrores que son capaces de cometer los humanos sin importar la raza. Sin embargo, en sus libros siempre había lugar para la redención.

A pesar de haber recibido el reconocimiento más prestigiado del mundo de la literatura, Toni Morrison tuvo detractores. Algunos criticaban que el Nobel le había sido entregado por “corrección política”, pues en ese entonces ella solo tenía seis obras literarias publicadas.

Toni Morrison construyó parte de su carrera sin hacer caso a las críticas. La formación que le dio su familia le enseño que siempre podía ganar, a pesar de que ella no estaba interesada en competir.

“Nunca competí con otras personas. Nunca se me ocurrió. Intenté entender de qué hablan las personas cuando se quejan de lo que una persona hizo o de lo que no debería hacer. Sólo compito contra mí, contra mis estándares y cómo ser mejor cada vez”, dijo en 2003.

En su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura 1993, Morrison habló sobre la importancia que el lenguaje tenía en su vida y en la búsqueda de la igualdad.

“El lenguaje opresor hace más que representar violencia; es violencia. Hace más que representar los límites del conocimiento; limita el conocimiento. El lenguaje sexista, racista, teísta – todos son típicos del lenguaje de dominio que vigila y no puede, ni permite nuevo conocimiento, ni alienta el intercambio mutuo de ideas”, pronunció.

Toni Morrison falleció el 5 de agosto de 2019 a los 88 años de edad. La mujer de rastas largas y platinadas será recordada exactamente por aquello que consideraba tan importante, el peso de las palabras:

“Morimos. Ese puede ser el significado de la vida. Pero nosotros hacemos el lenguaje. Esa puede ser la medida de nuestras vidas”.


 

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