flores frutos y espinas teatro, portada

Mitología griega actualizada: Flores, frutos y espinas

La puesta en escena “Flores, frutos y espinas” hace una revisión al mito de Clitemnestra desde una perspectiva contemporánea.

Por Regina Sienra

Clitemnestra es uno de los personajes más polémicos y apasionantes de la mitología griega. Cuando su esposo, Agamenón, volvió de la guerra 10 años después, ésta lo asesinó. A través de los tiempos, la reacción a este acto ha dividido a las audiencias y estudiosos. ¿Es condenable? ¿Está justificado? En Flores, frutos y espinas, una nueva puesta en escena que llega a Un Teatro a partir del 25 de septiembre, Clitemnestra explica sus motivos ante un jurado mientras cuenta su historia, la cual termina siendo un relato universal de resiliencia.

Flores, frutos y espinas es una adaptación libre de “Clitemnestra o el crimen”, un relato que forma parte del libro Fuegos (1936) de Marguerite Yourcenar. En este cuento, la escritora francesa  –quien fuera la primer mujer en ser admitida a la Academia Francesa– intenta dar voz a los procesos emocionales que llevaron a Clitemnestra a asesinar a Agamenón, así como sus sentimientos tras llevarlo a cabo. A su vez, éste parte de las creaciones de los dramaturgos Esquilo, Apolodoro y Eurípides, quienes se inspiraron en las historias de Homero.

Esta puesta en escena es protagonizada por Natalia Plasencia –quien también dirige–, Cecilia Tamayo y Sarahí Carrillo. Además de recapitular la vida del personaje principal y su relación con Agamenón, las tres actrices interpretan diferentes rostros de Clitemnestra. Con ello, apelan a una representación física de la lucha de ideas y sentimientos que ocurren dentro de su cabeza, pero también se unen para expresar la universalidad de estos: Cualquiera puede ser ella.  “Tiene que ver un poco con la psicología”, dice la directora. “Tenemos un solo estuche pero estamos llenos de universos diferentes. Las posibilidades que tenemos de criterio, de sensaciones, de forma de pensar, son infinitas”.

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De izquierda a derecha: Natalia Plasencia, Saray Carrillo y Cecilia Tamayo.

Tamayo descubrió el texto a través de un amigo cuando volvió de estudiar teatro en España. Al no encontrar trabajo como actriz, montó pequeños fragmentos en forma de monólogo en el metro de la Ciudad de México. “Desde ahí me enamoré del texto”, dice Tamayo en entrevista para Gatopardo. “Sabía que algún día tenía que montarlo de manera más profesional”.

Sobre ser actriz y directora al mismo tiempo, Plasencia dice que es la primera vez que lo hace, y que aunque no ha sido sencillo, le gusta mucho. “Yo sólo quería dirigir pero también teníamos el dilema porque nosotras tres tenemos una química muy especial y era una pena no disfrutarnos en escena”, comenta.

Por la fuerza de la dramaturgia, la producción decidió que la escenografía y la utilería –cajas de madera que utilizan para sentarse o como tambores– fueran minimalistas.  “Creemos que el texto ya cuenta lo que hay que contar”, señala Tamayo. “Natalia dice que nada de artificio, nada que sobre, que distraiga”. El vestuario fue diseñado por el despacho Merma Negra con el mismo enfoque que apela a la simpleza.

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Además de la utilería, las actrices también controlan la iluminación con pequeñas linternas. Esto se relaciona con un pilar de la historia, en la que Clitemnestra asume las responsabilidades y, con el tiempo, los impulsos de su esposo, adquiriendo el poder sobre su entorno. “La obra habla de eso, de cómo nos preparan para ser la ama de casa perfecta desde que somos pequeñas pero al final del día cuando te dejan y/o eres madre soltera terminas ocupando todos los roles y bien, con la frente en alto”, afirma Tamayo.

“Es un personaje del que empezaron a escribir en el 700 A.C. y hoy, en 2017 son emociones que cualquier mujer, cualquier humano puede sentir”, dice Sarahí Carrillo. “Esa ira, esos apegos, esa entrega, esa rabia. Lo atemporal es de esta historia es algo increíble”, concluye la actriz.

Flores, frutos y espinas
Del 25 de septiembre al 26 de noviembre
Lunes a las 20:30 horas
Un Teatro
Nuevo León 46, Condesa
unteatro.com

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