Translúcido y la identidad mutante

Llega a los teatros mexicanos “Translúcido”, una compleja puesta en escena que explora las construcciones de género y la transexualidad.

Por Alejandra González Romo / Fotografía Adrián Duchateau

El cuerpo de Agnes Torres Hernández, de 28 años de edad, apareció abandonado en una barranca de la Autopista Siglo XXI en Atlixco, Puebla, en marzo de 2012. Tenía huellas de tortura, quemaduras y una enorme herida en el cuello que le provocó la muerte. Agnes era académica, psicóloga y activista por los derechos humanos de la comunidad LGBT. Desde muy pequeña se dio cuenta de que nació en el cuerpo equivocado, uno masculino, y en la adolescencia tuvo el valor de reinventarse como mujer. Ésa es la razón por la que la asesinaron.

La dramaturga Elena Guiochins confiesa que hace teatro porque le interesa transformar la conciencia de las personas. Ha escrito más de treinta obras, entre las que destacan Mutis, Plagio de Palabras, y Bellas Atroces. En Translúcido, que escribe y dirige, habla de la violencia que genera una sociedad hacia sí misma al no entender, tolerar, y mucho menos respetar la diversidad sexual. Translúcido es su más reciente esfuerzo por confrontar al público con la realidad que viven millones de personas en el mundo, al no identificarse con el cuerpo que tienen.

Esta obra se está presentando en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, en la Ciudad de México, hasta el 26 de junio de 2016. Está compuesta por varias historias que parecen no seguir una forma lineal. Cada actor interpreta más de un personaje y todos, a su vez, tienen identidades y preferencias sexuales distintas. Adei es un médico cirujano y padre de familia que lucha porque su esposa e hija comprendan su necesidad de salir a la calle vestido de mujer. Adorno es una prostituta y cantante a la espera de someterse a una cirugía para cambiar de sexo. Agnes —personaje inspirado en la historia de Torres Hernández— tiene una relación violenta con Adrián, su futuro asesino. Y Nicté nació con el síndrome Klinefelter, la anomalía cromosómica XXY; su familia la sometió a agresivos tratamientos hormonales para tratar de que fuera un hombre “normal”. Sus historias se cruzan en salas de terapia, encuentros violentos, espectáculos de transgénero, y en las calles donde piden a gritos que se respeten sus derechos.

El elenco está conformado por Juan Navarrete, Alejandra Maldonado, Juan Cabello, Geralldy Nájera y Monserrat Monzón. “Aún en la ficción, crear la sensación de no pertenecer a tu cuerpo es agobiante. Lo que estas personas logran sólo con salir a la calle a confrontar al mundo es admirable”, dice Juan Cabello. “Es muy fuerte darte cuenta del odio que puede habitar en una persona, y hasta dónde somos capaces de llegar por no aceptar lo que llevamos dentro”, agrega.

“Esa idea de que el mundo está dividido en hombres y mujeres, como opuestos que no se pueden conciliar, genera conflictos muy profundos en la psique humana, y es increíble que eso sea lo que se considera normal. Normal en una sociedad profundamente disfuncional y enferma”, reflexiona Elena Guiochins. Translúcido analiza el misterio de la construcción de la identidad, sacude y reta al espectador a descubrir quién es, independientemente de su cuerpo, y a entender la sexualidad, no como un concepto fijo, sino libre y mutable.

Translúcido
Del 31 de marzo al 26 de junio
Sala Xavier Villaurrutia, Centro Cultural del Bosque
Paseo de la Reforma y Campo Marte s/n, Ciudad de México
translucido.mx