ana elena mallet silla mexicana, portada

La silla y la antropología de las cosas

La curadora Ana Elena Mallet reúne la evolución en diseño de la silla mexicana y a su vez da las pistas de la sociedad que hemos sido en cien años.

Por Sofía Viramontes / Fotografía Nadja Massun

La fascinación de Ana Elena Mallet por los objetos la ha llevado por muchos caminos y museos. Vive en un increíble departamento lleno de luz, plantas, sillas, vasijas y tapetes en la colonia Condesa de la Ciudad de México. Ahí la casa se llena de objetos provenientes de muchísimas partes y platica gustosamente cómo llegaron a ella. Pero sobre todo tiene muchas sillas de diferentes estilos y que se llevan muy bien. No es que busque coleccionar sillas, más bien le gustan mucho como los objetos que son.

“Creo que estas sillas Van Beuren, sobre las que estamos sentadas, fueron muy importantes en su momento porque además son muy cómodas, industriales. Descubrí que cada una tiene algo muy especial”, dice Mallet en entrevista con Gatopardo. Para ella, los objetos son más que simples cosas, son espacios donde se deposita parte de la vida humana y donde se guarda su historia. “La silla es la pieza cotidiana que más utilizamos, donde más tiempo pasamos y donde los diseñadores y arquitectos más han experimentado”, comenta.

Mallet ha sido curadora de los museos Soumaya y Carrillo Gil (donde dirigió la primera exposición de moda en México, llamada “Boutique”), así como subdirectora de programación del Museo Tamayo hasta 2002. Ahora trabaja en diversos proyectos como curadora independiente y especialista en diseño mexicano moderno y contemporáneo.

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En 2008, cuenta, hubo una exposición en el Museo Franz Mayer que se llamó “100% diseño español”, que consistía en 100 carteles, 100 sillas y 100 lámparas de diseño español. El día de la inauguración, un arquitecto se acercó a Mallet y le dijo: “Maravilla de exposición, qué pena que en México no podamos juntar ni diez sillas”. “¡Cómo que no!”, respondió. Pasaron ocho años hasta que llegó el aniversario número treinta del museo y ahí se concretó la idea de exponer cien sillas de la historia mexicana, bajo su curaduría. Un largo y exitoso proyecto que ahora ha visto la luz en forma de libro.

Silla mexicana (editado por la Facultad de Arquitectura-UNAM, la Secretaría de Cultura y Arquine) es una compilación cronológica, una línea del tiempo de las piezas más propositivas y simbólicas del mobiliario mexicano. De la curiosidad por saber de dónde nacen las piezas, va desde el arte popular, pasando por manufacturas novohispanas y europeas, hasta creaciones de arquitectos y diseñadores contemporáneos. La silla, asegura, es un receptáculo de la modernidad.

ana elena mallet silla mexicana, int

Ana Elena Mallet trabaja ahora en diversos proyectos como curadora independiente y es especialista en diseño mexicano moderno y contemporáneo.

En la introducción a este libro, Mallet escribe que en los años cincuenta, “con el llamado ‘milagro mexicano’, que impulsó la economía del país, surgió una nueva clase media caracterizada por un mayor poder adquisitivo y cosmopolita. Ésta sentía interés por lo extranjero y por aquellas piezas que reflejaran un espíritu internacional”. Entre las empresas que entendieron el fenómeno, se encuentran las Galerías Chippendale. Contrataron a diseñadores como el español Joaquín Moreno, al que se le debe la Silla Cisne que aún hoy figura en el inventario como una de las piezas más vendidas.

“Por el tipo de materiales y formas de las sillas, se puede entender a una sociedad —agrega Mallet en entrevista—. Si sus habitantes son chaparritos, si son altos, si son gordos. Uno se da cuenta cómo, de alguna manera, está formada la sociedad en ese momento de acuerdo con las formas de la pieza. Las sillas reciben las modas, se acomodan a ellas, se acomodan a los materiales de los tiempos, a las formas de los cuerpos. La silla, de alguna manera, recibe todas las influencias desde físicas hasta estéticas.”

La pasión de Ana Elena Mallet la ha vuelto una antropóloga de los objetos obstinada en encontrar la historia que ha transformado al diseño hasta lo que es hoy en día, y en Silla mexicana cuenta esta historia de la pieza de mobiliario más usado por el ser humano.

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