Tragos en cristal japonés
Tokyo Music Bar, un concepto japonés para ir a tomar un trago y escuchar música.
enero 14, 2019

Hace poco que abrió un lugar muy especial en la ciudad. Un concepto japonés para ir a tomar un (muy buen) trago y escuchar música de una increíble selección de vinilos. Se trata del Tokyo Music Bar. Éste tiene un hermano gemelo en la capital japonesa, el Ginza Music Bar, un sitio muy pequeño y escondido en el piso 4 de un edificio que está en el barrio de moda que lleva su nombre. Los tragos son de autor, la música es análoga y bien seleccionada, y la barra es la vértebra del lugar. Justo así es el mexicano Tokyo Music Bar. Se encuentra en un segundo piso de un edificio de la Cuauhtémoc, que ya comienza a sonar como el “Little Tokyo” de la Ciudad de México, gracias al grupo Edo Kobayashi, de los restaurantes y bares Rokai, Hiyoko, Le Tachinomi Desu y Enomoto que le han dado un aire hip al barrio.

Tokio Music Bar

Aquí cabe poca gente, uno se siente como en la sala de un departamento (uno muy bonito, desde luego) o como en la fiesta más pequeña y entrañable. Abrió apenas el pasado diciembre y, al principio, por la naturaleza del lugar, sólo era posible llegar por invitación. Ahora hay que llamar y reservar, pero no para más de seis personas. Se busca que las mesas sean pequeñas para que todos estén cómodos, desde el que toma un trago en la barra después del trabajo hasta el que celebra su cumpleaños. En el Tokyo se trata de estar a gusto, tomar un trago y escuchar la música. A este concepto de bar se le llama “Hi-Fi analog audio cocktail bar”. Y aún cuando suena difícil o calculado (con neurosis japonesa), es fácil ponerse cómodo. Tomar un trago, escuchar música, departir alrededor de una barra en la oscuridad, nunca puede estar mal.

Tokio Music Bar Japones

La carta de bebidas está dividida en tragos de autor y tragos clásicos. Trabajan de la mano de un mixólogo que crea mezclas raras pero refinadas, equilibradas. En la parte de coctelería clásica son puristas, lo hacen lo más apegado a la receta original. Su barra no está llena de botellas porque cada una es seleccionada. Tienen, sobre todo, etiquetas de whisky japonés, irlandés, de bourbon y mezcal. La carta es completamente artesanal y cambiará de manera constante. Los tragos tienen nombres de canciones: el Unsaid, por ejemplo, tiene como base un cordial de fresa quemada. Para hacerlo queman la fresa y luego la cocinan en baño María y así sacan todo el sabor de la fruta sin la pulpa. Luego le ponen el whisky y lo terminan con té oolong. El Pink+White, por su parte, es el clásico negroni pero con jugo de sandía.

El vecino del Tokyo es el restaurante Emilia, que es de los mismos socios. Ambos espacios comparten el mismo gusto por la cristalería, una que, en este caso, traen directamente de Japón, tallada a mano y —lo más especial— que no pesa nada. Es como levantar el puro líquido con la mano. En este bar la cristalería es la vara con la que se miden los tragos. Así de exquisitos.

Tokyo Music Bar

Río Pánuco 132, Planta alta, 1A, Cuauhtémoc

Ver Más