Entrevista con Marisol Centeno, de Bi Yuu

Entrevista con Marisol Centeno, de Bi Yuu

En busca de nuevas formas de inspiración, hicimos una excursión por el pueblo mágico Bacalar en un Audi Q2, junto a una diseñadora textil.

Cuando viajamos a Bacalar, Quintana Roo, con Marisol Centeno, fundadora de Bi Yuu, estábamos en busca de inspiración… y la encontramos. Este recorrido lleno de colores, sensaciones, texturas y tintes no podría haber sido más cómodo que a bordo de un Audi Q2.

Gatopardo: Cuéntanos sobre Bi Yuu.

Marisol Centeno: Es una marca especializada en tapetes artesanales que fundé en 2012, con la intención de tener un espacio donde el diseño y la tradición textil encontraran una plataforma de innovación, intercambio, aprendizaje y desarrollo social a largo plazo. Estamos trabajando con 32 artesanos en Teotitlán del Valle, Oaxaca, y en proceso de integrar a otra comunidad de Chiapas.

La materia prima que usamos es de la más alta calidad, tanto las fibras como los tintes. Usamos principalmente una fibra de oveja llamada Lincoln, tejida a mano en México, y nuestros tintes principales son la grana cochinilla, el añil, el pericón, el nogal, el muicle y la granada.

 

G: ¿Cuándo te diste cuenta de que los textiles son tu pasión?

MC: Siempre he estado rodeada por ellos, desde mi abuela Emma, que era maravillosa bordando, cosiendo y tejiendo, mi tía Efigenia, y mi tío Javier, un hombre de San Juan Chamula, Chiapas; fue por ellos que conocí a artesanas talentosas. Y mi papá, que siempre me contaba del sonido que hacían los telares mientras él caminaba por el Barrio de Xochimilco, en Oaxaca, donde creció.

Los tapetes llegaron a mí durante un viaje a Turquía, donde visité talleres de hilado y tejido. Fue ahí donde me enamoré de ellos, de los procesos y de las piezas de arte que terminan siendo.

 

G: ¿Qué te inspira para crear diseños nuevos?

MC: Los arquitectos modernistas mexicanos y su manipulación del volumen, los recorridos en el tren Chepe, en la Sierra de Chihuahua. la alquimia y la geometría y su interpretación del espíritu y la materia, el océano, el art déco, mi abuela Emma, el pintor Rufino Tamayo, los huipiles, hasta la ilusión y los sueños.

G: ¿En qué te fijas cuándo estás buscando materiales nuevos?

MC: En el caso de los tintes, es emocionante descubrir la tradición que hay detrás de su uso y de su proceso. Respecto a las fibras, siempre busco las que envejezcan con belleza, que sean resistentes y a la vez cálidas durante su uso.

 

G: ¿Cuáles son los retos de trabajar con artesanos?

MC: Algunas dificultades se vuelven fortalezas con el tiempo. Mis mayores retos son el tiempo que toma aprender a colaborar desde un sistema horizontal, las diferencias culturales y los roles de género en las comunidades. El racismo en la historia de México ha generado mucha desconfianza; romper esas barreras es difícil. Dados los tiempos y costumbres tan diferentes que existen entre una comunidad y la Ciudad de México, lograr construir un sistema productivo que respete ambos mundos conlleva muchos esfuerzos.

G: ¿Cuáles son los siguientes pasos para Bi Yuu?

MC: Estamos en proceso de integración de un nuevo grupo en Chiapas. Nos hemos planteado nuevas metas relacionadas con la innovación para contar con nuevas herramientas.

Michel Franco. Foto: Cadillac