El compositor sobreviviente
El compositor alemán André Previn falleció a los 89 años.
febrero 28, 2019

Pocos conocerán la historia del compositor alemán Andreas Ludwig Priwin, porque poco tiempo duró su vida. Priwin nació el 6 de abril de 1929 en Berlín, hijo de una familia judía que tenía conexiones con la música clásica. Algunos se atrevían a decir incorrectamente que eran descendientes del músico checo Gustav Mahler, aunque en realidad tenían una cercana unión con el compositor de bandas sonoras Charles Previn, uno de los nombres más importantes del estudio hollywoodense Universal Pictures.

Sin embargo, al estallar la Segunda Guerra Mundial y la persecución sistemática de todos las minorías por parte del gobierno alemán, la familia de Priwin tuvo que mudarse, primero a París y luego a Los Ángeles, donde se establecieron cuando Andreas tenía solo 10 años. En 1943, los Priwin se nacionalizaron estadounidenses y adoptaron un nombre que fuera común para su nueva nación. Y así es como Andreas Ludwig Priwin se convirtió en André Previn.

Previn, que falleció este 28 de febrero en su casa de Manhattan, en los Estados Unidos, siempre persiguió la herencia musical que corría en su familia. Con estudios previos en conservatorios de Alemania y Francia, Previn decidió enfocarse en la música en su juventud. Durante su graduación de la Secundaria Beverly Hills, en 1946, el joven tuvo la fortuna de tocar con el consagrado compositor Richard M. Sherman, quien sería conocido gracias a su aportación musical a clásicos de Disney como Mary Poppins, El libro de la selva y The Many Adventures of Winnie the Pooh.


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Al terminar la escuela, Previn dedicaría sus tardes a prepararse en el piano y trabajar en un programa de radio de Los Ángeles. Como si fuera una historia ideal de la “Meca del cine”, el trabajo del joven fue escuchado por un ejecutivo de la Metro Goldwyn Meyer (MGM), quien rápidamente se interesó en conocer a ese prodigio juvenil de la radio.

Con tan solo 18 años, André Previn fue contratado como compositor y conductor musical para el estudio hollywoodense. En 1949, MGM estrenó The Sun Comes Up,  una de las múltiples películas de la franquicia protagonizada por la perra Lassie; ahí fue la primera vez que el trabajo de Previn pudo escucharse en una sala de cine. Aunque el trabajo no sería del agrado del propio compositor, señalándolo como “la banda sonora más inepta que cualquiera podría escuchar”, este comenzó una afortunada carrera que se extendería a lo largo de tres décadas.

En 1951, Previn estudiaba composición con Joseph Achron y Mario Castelnuovo-Tedesco cuando se enteró de una gran noticia: había sido nominado al Oscar a Mejor Música en un Musical por su trabajo en Three Little Words. La suerte siguió para el compositor, acumulando once nominaciones en diversas categorías a lo largo de su trayectoria. Ganó el premio en cuatro ocasiones: en 1959 por su trabajo en el musical Gigi; 1960, por Porgy and Bess; 1964, por Irma la Douce; y 1965, por Mi bella dama (My Fair Lady).

Previn abandonaría la composición en 1971, con la película La pasión de vivir (The Music Lovers), aunque eso no significó que su carrera estuviera finalizada. Al contrario, su distanciamiento del séptimo arte le permitió desarrollarse aún más en dos de sus grandes pasiones: la música clásica y el jazz.

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André Previn – Fotografía: André Previn State

En 1967, Previn fue invitado a convertirse en el director musical de la Orquesta Sinfónica de Houston, en sucesión del maestro Sir John Barbirolli. El alemán duraría solo un año en el cargo, ya que en 1968 se unió a la Orquesta Sinfónica de Londres como conductor principal. Una de las actividades que acompañaban al cargo de Previn, que desempeñó hasta 1979, era conducir a la orquesta durante especiales televisados por la BBC, titulados André Previn’s Music Night.

En 1976, el afamado compositor fue seleccionado como director musical de la Orquesta Sinfónica de Pittsburgh. En 1985, un año después de su salida de Pittsburgh, Previn se convirtió en el conductor principal de la Royal Philharmonic Orchestra y director musical de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles. Se mantuvo en los cargos hasta 1988 y 1992. Entre sus composiciones más famosas de la época destacan el musical Every Good Boy Deserves Favour, escrito en colaboración con Tom Stoppard; y una sonada para violonchelo escrita para Yo-Yo Ma.

En la década de los noventa, Previn se desarrolló por completo en el jazz, creando el grupo André Previn Jazz Trio, con el que recorrió Japón, Estados Unidos y Europa. Su último álbum en el género, Alone: Ballads for Solo Piano, fue lanzado en el 2007 por la compañía discográfica Decca. En 2009 estrenó su segunda ópera Breve Encuentro (Brief Encounter), basada en la novela Still Life, de Noel Coward, y la película Brief Encounter, de David Lean.

Previn, ganador de once premios Grammy, incluyendo un premio especial por su trayectoria, y nominado a 6 premios Emmy por su trabajo en especiales para televisión, falleció la mañana del 28 de febrero de 2018 sin que se conocieran las causas del deceso. Atrás dejó una impresionante vida que sobrevivió al nazismo y los escándalos de Hollywood provocados por sus relaciones con figuras como Mia Farrow; su trabajo es el que quedó en la memoria.

*Fotografía de portada: Ensayo para piano André Previn, 1970 / Biblioteca del congreso de Estados Unidos.

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