James Martin, sacerdote pro-LGBT, habla de homosexualidad y pederastia

James Martin, sacerdote y consultor del Vaticano, habla de homosexualidad y pederastia

En esta entrevista James Martin, sacerdote pro-LGBT, escritor y consultor del Dicasterio de Comunicaciones del Vaticano, aborda temas como homosexualidad, feminismo y pederastia clerical.

¿Quién es James Martín?

Soy un sacerdote jesuita, editor general de la revista América, autor de algunos libros sobre espiritualidad y consultor del Dicasterio de Comunicaciones del Vaticano. Aún más importante, soy católico y cristiano.

¿Cómo surgió la iniciativa de defender a los feligreses de la comunidad LGBT?

Después de la masacre en el club nocturno Pulse en 2016, durante la cual fueron asesinadas 49 personas en un club nocturno  gay en Orlando, Florida. Me decepcionó que tan pocos líderes católicos expresaran simpatía o condolencia a la comunidad LGBT, como lo harían naturalmente en otras circunstancias.

Parecía incluso que la muerte las personas LGBT era invisible para la iglesia. Finalmente, esto me llevó a escribir un libro llamado Tender un Puente (publicado por Grupo Loyola), sobre cómo la Iglesia Católica puede llegar a la comunidad LGBT.

La Biblia tiene algunos pasajes que condenan la práctica de la homosexualidad ( Corintios 6: 9-10, Romanos 1: 26-27 y Levítico 18:22 y 20:13). ¿Dios condena a las personas LGBT?

Es correcto decir que la Biblia condena la actividad homosexual. Pero también condena (y aprueba) otras cosas que hoy entendemos de una manera completamente diferente. Por ejemplo, la Biblia también dice que alguien que trabaja en sábado debe ser ejecutado (Ex. 35: 2). Y que cualquiera que cometa adulterio también debe ser asesinado (Lev. 20:10).

Y tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento hablan con aprobación sobre la esclavitud (Lev. 25:44; Ef. 6: 5). Hoy vemos esas cosas bajo una luz diferente, porque entendemos el contexto histórico en el que fueron escritas. Pero, por alguna razón, cuando se trata de la homosexualidad, nos convertimos en “fundamentalistas” y nos negamos a mirar el contexto histórico en el que se escribieron esos pasajes.

¿Una persona LGBT merece la excomunión?

No. Son amados hijos de Dios. Además, si excomulgamos a las personas LGBT por ser sexualmente activas, lo cual no está permitido por la iglesia, entonces también tendríamos que excomulgar a muchas otras personas. Por ejemplo, a cada pareja casada que usa anticonceptivos, porque eso también es condenada por la iglesia. O a todos los que están divorciados, lo que Jesús condena. Básicamente, tendríamos que excomulgar a todos los que no son amorosos, no son indulgentes, no son misericordiosos, y todos los que no dan a los pobres. Esas también son enseñanzas esenciales, ordenadas por Jesús. ¿Quién se quedaría? Nuestras iglesias estarían vacías.

CONTINUAR LEYENDO
COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.