Petróleos Mexicanos: una trama nacional de corrupción - Gatopardo

Petróleos Mexicanos: una trama nacional de corrupción

¿Cómo se tejieron las redes de corrupción dentro y alrededor de Pemex? ¿A qué se debe la ineficiencia de la que alguna vez fue la empresa más importante y promisoria de México? ¿Por qué ha sido tan nociva para el país? ¿Cuánto se hizo mal en Pemex?

Tiempo de lectura: 17 minutos

Poco antes de la una de la madrugada del 17 de julio, un avión de las fuerzas armadas aterrizó en el hangar de la Fiscalía General de la República, en la capital mexicana. Después de 14 horas de vuelo, de su interior descendieron agentes custodiando al que será quizá el detenido más relevante del sexenio: el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, acusado de recibir sobornos, lavado de dinero y asociación delictuosa, cargos por lo que fue detenido cinco meses antes en España donde se encontraba prófugo.

Este testigo estrella del gobierno de López Obrador, que por cuenta propia negoció su extradición, tiene los reflectores encima desde hace semanas, mientras revela a varios involucrados del “Lava Jato mexicano”, basado en la entrega de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht a cambio de contratos para obras en la petrolera estatal, entre otros casos de corrupción vinculados a la paraestatal.

Junto con Venezuela, México era el único de doce países donde no se había procesado a ningún funcionario desde que se destapó la investigación, en la que dirigentes de la constructora brasileña admitieron en la corte estadounidense la obtención contratos de obra a cambio de pagos cuyo destino fue el financiamiento de campañas y carreras políticas en países en vías de desarrollo. México no fue la excepción. El propio exdirector general de Pemex, hoy detenido, recibió 10.5 millones de dólares a cambio de la adjudicación directa de la rehabilitación de tres plantas en dos refinerías, trabajos que jamás concluyeron según las acusaciones.

Fue en 2017 cuando, acompañado de la flamante dinastía de abogados, Javier Coello Zuarth y su padre Javier Coello Trejo —que en los setenta ganó el mote de “fiscal de hierro” por encarcelar a unos 1,200 funcionarios acusados de corrupción y que, con el paso del tiempo, brincó a la defensoría de estos personajes—, Lozoya juró que la contratación de una constructora no especializada en materia petroquímica se realizó con estricto apego a la ley.

Ahora ha cambiado de discurso y de abogado. Su estrategia consistió, en un inicio, en alegar una afectación gástrica y anemia, por lo que fue trasladado a un hospital privado, al sur de la Ciudad de México, en lugar de enviarlo a su primera audiencia frente a un juez en el reclusorio norte. Posteriormente un juez le otorgó libertad condicional, por lo que seguirá su proceso fuera de prisión, aunque con la prohibición de salir de la Ciudad de México y la obligación de presentarse cada quince días ante una autoridad, además de usar un localizador electrónico. El exfuncionario no ha tenido que poner un solo pie en la cárcel desde su extradición, y según reportó el periodista Carlos Loret de Mola, organizó una fiesta en su casa para celebrar su libertad, rodeado de sus amigos más cercanos y costosas botellas de vino. Retratado en los medios con la mirada fija, se ve en él una actitud muy distinta a la que tenía cuando decenas de empresarios lo acusaban de solicitar pagos a cambio de audiencias, cuotas de hasta 50,000 pesos para hablar con el entonces director de Pemex. Ahora tiene un rol de testigo protegido y no el de un imputado por desfalco.

Entre los nombres que ya ha mencionado Lozoya como beneficiarios de sobornos e implicados en esta red de corrupción y malos manejos están Luis Videgaray Caso, Felipe Calderón Hinojosa, Ricardo Anaya Cortés, José Antonio Meade Kuribreña, José Antonio González Anaya, Carlos Treviño Medina, David Penchyna Grub, Ernesto Cordero Arroyo, José Luis Lavalle Maury, Francisco García Cabeza de Vaca y hasta el expresidente Enrique Peña Nieto. Mientras ellos se deslindan de dichas acusaciones, se está a la espera de que una investigación y el juez procedente validen las declaraciones de Lozoya.

¿Cómo se tejieron las redes de corrupción dentro y alrededor de Pemex? ¿A qué se debe la ineficiencia de la que alguna vez fue la empresa más importante y promisoria de México? ¿Y por qué ha sido tan nociva para el país?

¿Qué salió mal en Pemex?

CONTINUAR LEYENDO
COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.