El reportero desafiante. Retrato del periodista latino más influyente de EU.

Jorge Ramos: El reportero desafiante

Durante casi treinta años, el mexicano Jorge Ramos se ha dedicado al periodismo. Salió de su país después de ser censurado y se instaló en Miami, donde se convirtió en la estrella del canal Univisión. Ha entrevistado a líderes, presidentes, criminales, deportistas y víctimas.

No muchos conocen a fondo el poder de la televisión. Jorge Ramos es uno de esos pocos. Mientras lo espero en una sala del aeropuerto Benito Juárez de la Ciudad de México, miro una pequeña pantalla. En el noticiero de esa gélida mañana de sábado de febrero transmiten imágenes de la visita del papa Francisco al país: en particular, repiten las de su llegada y recibimiento, la noche anterior, al mismo aeropuerto. Veo, en primera fila, el resplandor de la blanquísima sonrisa del presidente, Enrique Peña Nieto, y la emoción desbordada de la primera dama, Angélica Rivera, quien lanza besos al aire. El papa también aplaude, encantado, ante el show musical que prepararon para su bienvenida. Todos parecen felices: los problemas, frente a las cámaras, no existen.

Me distrae el anuncio del arribo del vuelo proveniente de Miami, en el que viaja Ramos. Unos minutos después, el periodista atraviesa las puertas de cristal de migración. Viste unos jeans, camiseta azul celeste y botas desgastadas. Su pelo blanco está, como siempre, impecable. La recepción no es multitudinaria como la del papa. Pero sí causa revuelo. Algunos curiosos lo reconocen y se acercan para tomarse fotos a su lado. Ramos acepta con amabilidad, los escucha y se despide con palabras afectuosas.

Comento las imágenes del noticiero. Ramos viene a México —la ciudad donde nació—, justamente, a cubrir esa visita. Así que le pregunto sobre el tema:

—Eres muy crítico de la Iglesia, ¿qué esperas de esta visita?

—Vengo a ver al papa de una manera diferente. Quiero preguntarle, si tengo la oportunidad, por qué el Vaticano está defendiendo pederastas. Ése es el asunto que más me preocupa: los abusos por parte de los sacerdotes.

—El recibimiento al papa ha sido impresionante y una prueba irrefutable de la popularidad de la Iglesia, ¿crees que alguien se atreva a hablar del tema del abuso?

—No hay en México un cuestionamiento al poder de la Iglesia. El problema está en que muy pocas personas se atreven a enfrentarse a ese poder. Tal vez le temen demasiado. Y la Iglesia en México, como el Vaticano, ha decidido tomar partido por los victimarios y no por la víctimas.

Ramos camina rápido y trato de seguir su ritmo. Mueve la cabeza de lado a lado, como buscando algo. Observa, con sus ojos intensamente azules, todo lo que ocurre en el aeropuerto. Tiene prisa: la prisa característica de los reporteros que no quieren perder ni un segundo. A sus 57 años, Jorge Ramos es una estrella de la televisión, una celebridad en diferentes países y autor de varios libros. Pero nunca ha dejado de ser, sobre todo, un reportero.

CONTINUAR LEYENDO
COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.