Raquel Martin: Treinta años buscando justicia - Gatopardo

Treinta años buscando justicia

En 1989, un comandante militar violó a una maestra en Oxapampa la noche que asesinaron a su esposo. Desde entonces, como muchas mujeres en el Perú, se ha enfrentado a una burocracia judicial ineficaz y corrupta.

Raquel Martin está sentada en un sillón en su apartamento en Märsta, un suburbio 60 kilómetros al norte de Estocolmo, Suecia. Por la ventana se asoma una muy esperada primavera.

“El invierno es bello, todo es muy blanco. Pero me cuesta trabajo caminar en la nieve, me duelen las rodillas por el frío,” dice con optimismo por el cambio de temporada. Suecia puede sentirse como su hogar ahora, pero ella permanece atormentada por la serie de eventos que cambiaron abruptamente su vida y la empujaron a abandonar su país años atrás.

Raquel Martin, ahora de 72 años de edad, escapó de Perú en 1989, huyendo del fuego cruzado entre Sendero Luminoso, una guerrilla de corte maoísta, y un ejército mal entrenado para combatirlos. Su vida es un testamento brutal que explica cómo la guerra hizo de miles de mujeres un blanco fácil, y cómo el sistema les ha negado la justicia durante décadas en tribunales nacionales.

Durante la noche del 15 de junio de 1989, el esposo de Raquel, Fernando Mejía, fue detenido por miembros del ejército, después de que fuera erróneamente acusado de pertenecer a Sendero Luminoso. Poco tiempo después de que Mejía fuera levantado, el mismo grupo de militares regresó a la casa de la pareja y el líder, enmascarado, violó a Martin en dos ocasiones. Esto no fue un suceso fuera de lo común en el Perú de tiempos de conflicto armado, entre 1980 y 2000. Algunos expertos han declarado que la violencia sexual por parte de miembros del ejército peruano fue una práctica “sistemática y generalizada”

“Yo me dije: ‘Raquel, sal adelante’. Pero para mí fue una tortura”. Su pacífica vida en Oxapampa y su exitosa carrera como maestra de educación especial tomaron un giro radical tras esa noche, después de la cual nunca volvió a ser la misma.

CONTINUAR LEYENDO

COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.