Seguimos haciendo libros. Una mirada al presente y al futuro editorial.

Seguimos haciendo libros

Este año ha sido decisivo dentro de la industria editorial hispana; un año de concentraciones entre corporativos, fusiones de sellos y una crisis que viene padeciendo España. En este escenario, la interrogante es si cambiará realmente el mapa editorial latinoamericano.

En la esquina de las calles Miguel de Cervantes Saavedra con Presa Falcón se levanta un mundo. Desde ahí y por donde se mire, entre el Teatro Telmex, las colecciones de arte del Museo Soumaya y el Museo Jumex en la Ciudad de México, aparecen edificios nuevos en construcción, desarrollos inmobiliarios ávidos de grandes corporativos que están cambiando el rostro a la colonia Granada, antes un barrio de fábricas y bodegas. Muy cerca de ahí, en el número 301 de la avenida que lleva el nombre de este ícono de las letras, se elevan más de diez pisos de un edificio modernísimo de cristales. Casi todos están ocupados por la transnacional Nestlé, excepto por ese primer piso donde aparece el logotipo de Penguin Random House Grupo Editorial, el nuevo gigante en la industria editorial del mundo hispano.

–Nuestra nueva ubicación es como un símil literario. Con la adquisición de Ediciones Generales, necesitábamos un espacio más grande y más digno– —dice Roberto Banchik, director general de esta subdivisión en México.

A mediados de 2013, Random House Inc. –—grupo editorial que pertenece a la multimedia alemana Bertelsmann—– anunció su fusión con la británica Penguin del grupo Pearson —–que edita el Financial Times –—. “La fusión de Penguin y Random House crea el mayor grupo editorial mundial”, publicó El País. Se creó así este conglomerado multinacional que en julio de este año finalizó la compra de los sellos de Santillana Ediciones Generales que marcaron un hito en el siglo XX (Taurus, Suma de Letras, Aguilar, Altea, Fontanar, Punto de Lectura y Alfaguara), con los que se propone ahora conquistar los territorios de habla española en el mundo. Sellos que pertenecían al Grupo Prisa, en complicadas finanzas tras el quiebre económico de España que condujo a una crisis editorial: ante el desempleo, han desaparecido librerías y editoriales no por la falta de lectores, sino de compradores. Las ventas de libros en 2013 bajaron un 9%, según la Federación de Gremios de Editores en España. En el último lustro, la caída ha sumado el 20 por ciento.

Roberto Banchik, director general de Penguin Random House Grupo Editorial en México.

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