La divina ilusión: Un canto al arte de hacer teatro - Gatopardo

Un canto al teatro

Michel Marc Bouchard subraya la importancia del teatro en la obra “La divina ilusión”.

Cuando la afamada actriz francesa Sarah Bernhardt desembarcó en Quebec para presentar un ciclo de obras con temas escandalosos para la conservadora sociedad canadiense de principios del siglo XX, las quejas no se hicieron esperar. Especialmente por parte de la Iglesia, que repudió la presencia de la intérprete e intentó prohibir sus presentaciones. Con esa premisa, el autor canadiense Michel Marc Bouchard hace un poderoso homenaje a la importancia del teatro en nuestra sociedad con la obra La divina ilusión, que se presenta en los escenarios mexicanos de la mano del director francés radicado en México, Boris Schoemann.

En la obra, que se presenta todos los miércoles a las 20:30hrs en el Centro Cultural Teatro 2 como parte del ciclo Despidiendo al Foro Shakespeare, Bouchard plantea la historia ficticia de dos jóvenes seminaristas que son enviados por el Arzobispado para presentarse ante Bernhardt y manifestarle el rechazo de la iglesia a su figura y arte. Tras su encuentro con ‘La divina’, como conocían a la actriz, Michaud (Dalí González Jr), un joven burgués amante del teatro y Talbot (Alexis Valdés, alternando con Eugenio Rubio), un muchacho de clase baja cuya afinidad con las autoridades del seminario esconde algo oscuro, no logran gran cosa. Bernhardt no solo no renunciaría a presentarse en escena, sino que respondería a los alegatos del arzobispo en el escenario.

A partir de ese punto en la trama, el también autor de Los endebles y Tom en el granero, presenta temas relevantes aún en nuestros tiempos, como el encubrimiento sistemático de curas pederastas por parte de la iglesia católica, la explotación de los obreros, el uso de niños para cumplir con los requerimientos propios de la industria y, especialmente, el teatro como un espacio para alzar la voz.

“Es una obra que habla del teatro, pero de manera magistral y profunda”, explica la actriz Pilar Boliver, quien interpreta en el montaje a Sarah Bernhardt, en entrevista con Gatopardo. “Michel Marc Bouchard logra hablar del teatro sin hablar de él literalmente, al ponerlo en boca de la cotidianidad de los personajes”.

Boliver, una de las actrices más reconocidas de la escena mexicana contemporánea, confiesa que una de las razones por las que aceptó el papel es porque éste responde a muchas inquietudes que la persiguen como actriz. “No puedo traicionar mi ideología. Busco que el personaje y la obra digan lo que pienso, lo que siento sobre la sociedad y lo que critico”.

la divina ilusión, int2

Boliver, junto a Miguel Conde y Olivia Lagunas, en una de las escenas de la obra – Fotografía: Petit Comité Producciones

En ese aspecto, el papel de Sarah Bernhardt se suma a una larga lista de personajes femeninos (más una destacable interpretación de un emperador muy parecido Enrique Peña Nieto) interpretados por Boliver a lo largo de su carrera. La actriz aparece al inicio del tercer acto, luciendo el vestuario temporal creado por Estela Fagoaga, y quejándose de su tardía presencia en un libreto que acaba de recibir. A partir de entonces, Boliver se roba cada una de las escenas con su interpretación, ya sea en los momentos de banalidad usuales en toda diva teatral o al final, cuando hace uso del escenario para denunciar todo lo que tiene para reprocharle al público quebequés. “Sarah me va bien porque tiene comedia, tiene reflexión y tiene un final súper honesto. Es lo busco en mis personajes, que sean complejos”, señala la actriz.

Para interpretar a la actriz francesa, señalada por la prensa de ese país como la “primera actriz teatral” en honor a su relevancia en los escenarios, Boliver tuvo que acercarse a la figura de Bernhardt a través de lo que había disponible. Recurrió a discos donde podía escucharse su voz, cortos cinematográficos silentes y biografías que ofrecían una mirada más amplia a la vida de la actriz. “Obviamente ya sabía quién era, pero no con la minucia y el detalle necesario para interpretarla. Creo que hicimos una buena combinación, porque uno se presta al personaje y ella a cambio me dio otros elementos. El resultado fue un pequeño monstruo escénico, tal como lo era ella”, dice con orgullo.

la divina ilusion, int2

La divina ilusión ha figurado entre los nominados de los principales premios teatrales de la Ciudad de México – Fotografía: Petit Comité Producciones

En su tercer montaje, La divina ilusión continúa con la visión intimista que Schoeman había propuesto para su versión presentada en el Teatro La Capilla, sin dejarse llevar por la grandilocuencia del CCT. “Me encanta esta nueva experiencia de estar en el Centro Cultural. El personaje de Sarah es grande, entonces yo me siento a mis anchas y no se ha perdido lo íntimo que se logró antes”, dice Boliver, quien también se da tiempo de reconocer el trabajo de sus compañeros de elenco, Constantino Morán, Mahalát Sánchez, Miguel Corral, Olivia Lagunas, Miguel Conde, Servando Ramos, Paula Watson, Gabriela Guraieb, Eugenio Rubio, Alexis Valdés, y especialmente Dalí González Jr, quien carga con el rol protagónico de la obra. “Dalí logra esa naturalidad que tienen los jóvenes, pero también logra incluirle muchísima pasión a su personaje y a la obra”, afirma.

Explorando nuevos públicos y  tomando como móvil la reciente desaparición del Foro Shakespeare, Boliver destaca el texto de Bouchard y la oportunidad presentada por Schoemann, un recurrente colaborador y amigo que pensó en ella inmediatamente después de leer el guión. “Hacer una obra como esta no es algo de todos los días. Yo he hecho noventa obras de teatro, aproximadamente y La divina ilusión está dentro de las que más disfruto, porque siento que es del tipo de teatro que yo aprendí a amar, que toca temas importantes, está bien dirigida y también muy bien actuada”, sentencia.

La divina ilusión
Hasta el 14 de noviembre
Centro Cultural Teatro 2
www.petitcomiteteatro.com

** *

Más en Gatopardo:

Dogville: Un pueblo en tragedia

Donde los mundos colapsan: Los cosmos de Adrián Vázquez

La sociedad de los poetas muertos: En busca de librepensadores

COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.