El vals de los monstruos: 11 cuentos de terror por Lola Ancira - Gatopardo

El vals de los monstruos

Una antología de once cuentos de terror de la escritora Lola Ancira

Tiempo de lectura: 3 minutos

Hablar de monstruos tiene diversas connotaciones dentro y fuera de los cuentos de terror. Están aquellos con los que se amenaza a los infantes para garantizar su buen comportamiento; los que no se pueden ver pero sí construir a través de la psique al grado de sentirlos, dotarlos de rostro y forma. Del lado opuesto se encuentran los monstruos que transitan por las calles, tangibles, de piel humana, que visten traje y corbata, o que desaliñados, macilentos, deformes… arrastran los pasos. Monstruos carismáticos, que sonríen y saludan cordialmente; y los que no tienen pudor en mostrarse como son: en su naturaleza terrorífica. Monstruos que pueden ser nuestro vecino, amigo, pariente, o peor aún, nosotros mismos. En cualquiera de los casos atemorizan, pero también, por increíble que parezca, llegamos a compadecerlos, a enternecernos por sus actos e incluso a tomarles cariño.

Esta es la línea conductora de El vals de los monstruos (Fondo Editorial Tierra Adentro) de Lola Ancira (Querétaro, 1987). A través de once cuentos convierte al lector en espectador de relatos donde los protagonistas se enredan en hechos perturbadores y siniestros. El trazo fino de Ancira construye no sólo estupendos escenarios lúgubres que trasladan al lector a una especie de estudio de filmación de una película o serie de terror y suspenso; la escritora tiene el don hacer verosímiles a monstruos inimaginables. Y si lo logra es gracias a la sólida identidad que maquila para sus personajes, pese a la brevedad de los cuentos, mostrando en pocas páginas sus orígenes -y por ende- las razones de sus demonios.

El vals de los monstruos, Lola Ancira

En esta antología de cuentos de terror (si pudiéramos ponerle esta etiqueta al libro de Ancira) el ritmo y la creatividad son fundamentales. El arte de narrar parece natural en la mano de la escritora, quien arma secuencias de escenas que mantienen al lector en suspenso, como los viejos filmes que sin tanto presupuesto apostaban a un buen guión.

Escribir narrativa del horror no es sencillo, pocos autores dominan este estilo que exige, de la mano del pensamiento creativo, la capacidad de definir reglas claras para la ficción y límites borrosos para la realidad, pero siempre aprovechando al máximo la oscuridad que hay en sí misma.

Para ejemplo basta revisar las obras de culto en el género: no son sólo aquellas que inventan lo extraordinario, sino las que, a manera de radiografía, exponen el mal que puede habitar en cualquiera: esa es la materia prima para convertir un simple hecho en una pesadilla. Ancira conoce bien esto, porque en su obra extrapola personalidades humanas, reconoce el terror en la vida misma y como si fuese un trabajo antropológico, conjunta varios elementos para que cada cuento esté dotando de fragmentos poderosos donde lo familiar, lo individual, lo colectivo y lo fraterno tengan cabida. Que quede constancia de ello en dos fragmentos (de tantos) donde quien lee estos cuentos de terror se aterra, sorprende y reflexiona por igual:

“En el rostro momificado de su hermano era clara la señal particular de su estirpe: algún día él también debería afrontar su propio abismo”.

“Continuarás con la eterna búsqueda del fragmento de tu alma extraviado en los demás. Debes esforzarte un poco más para alcanzar el caos: sigues de pie sobre la cuerda floja”.

Lola Ancira estudio Letras Modernas en Español en la Universidad Autónoma de Querétaro. Es autora de Tusitala de óbitos (Pictographia Editorial, 2013). Ha publicado ensayos, cuentos y reseñas literarias en medios electrónicos e impresos. Fue becaria del Programa Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) y de la Fundación para las Letras Mexicanas.


También te puede interesar:

Once libros de terror indispensables

Un maratón de cine terrorífico para Noche de Brujas

Los múltiples asesinatos de Agatha Christie

COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.