Titulares del 3 de octubre: así despertó la prensa tras la matanza de 1968.

¿Cómo reportó la prensa la masacre del 2 de octubre de 1968?

Esta fue la versión de los hechos que leyeron millones de mexicanos en los diarios del 3 de octubre

Tras la matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, un aguacero tomó la Plaza de las Tres Culturas y el alumbrado público no se prendió. Los soldados y la policía no permitieron que las ambulancias llegaran antes, pero eventualmente lo hicieron. A oscuras, los paramédicos fueron descubriendo heridos y muertos sobre el suelo.

Aún no hay cifras claras sobre los muertos y desaparecidos. La prensa extranjera que se encontraba presente en uno de los edificios cálculo entre 5 mil y 10 mil asistentes en la plaza. Esa misma prensa calculó cerca de 350 muertos y más de mil heridos. Las cifras oficiales de Presidencia y la Secretaría de Defensa—las que replicaron lo periódicos— solo reportaron 29 muertos y 80 heridos. 

En medio de la confusión el Secretario de la Defensa Nacional,  Marcelino García Barragán, dijo en una conferencia de prensa:

“Hago un llamado a los padres de familia para que controlen a sus hijos, con el fin de evitarnos la pena de lamentar más muertes de ambas partes; creo que los padres van a atender el llamado que les hacemos”.

Los medios que habían sido incondicionales al régimen desde el  inicio del movimiento estudiantil —en julio de 1968— publicaron esta frase que se replicó en la mayoría de los periódicos que pudieron leerse la mañana del 3 de octubre. Los estudiantes ya habían sido acusados de extranjeristas, de comunistas, de huelguistas, de ateos o de enemigos de la familia y de las olimpiadas; pero algunos periódicos de ese 3 de octubre, lo llevaron aún más lejos describiéndolos como francotiradores, provocadores y complotistas.

En esa misma conferencia de prensa, Fernando Garza, Director de Comunicación Social de Presidencia del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, dijo ante los medios mexicanos y una prensa extranjera aún sorprendida por lo sucedido:

“La intervención de la autoridad en la plaza de las Tres Culturas, acabó con el foco de agitación. Después de esto se garantiza la tranquilidad durante los Juegos Olímpicos”.

Recientemente  la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas reconoció que durante la masacre de Tlatelolco, las violaciones de derechos humanos fueron responsabilidad del Estado.

Las crónicas de los diarios del 3 de octubre de 1968 sobreviven como testigos históricos de papel que cada día se tornan más amarillos, al interior de sitios como el Archivo General de la Nación. Ahí puede leerse el reporte de periodistas asustados y confundidos por lo que vieron: niños y adultos baleados, policías vestidos de civiles golpeando o disparando a sus propios compañeros, soldados amedrentado periodistas con sus bayonetas…  jóvenes caer muertos como moscas. Esta fue la versión de los hechos que los mexicanos leyeron en los diarios la mañana siguiente a la matanza de Tlatelolco:

 “29 Muertos y más de 80 heridos en ambos bandos; 1,000 detenidos”. – El Universal:

Titulares del 3 de octubre, 1

“La mayoría de los muertos y heridos son estudiantes y soldados; pero también hubo niños de no más de 12 años que resultaron con graves lesiones. Muchos de los heridos en las primeras horas de la madrugada se debatían entre la vida y la muerte. Por otra parte, extraoficialmente El Universal pudo saber que durante los disturbios fueron detenidas más de 1000 personas, las cuales fueron trasladadas al Campo Militar Número 1 y están a disposición del Estado Mayor presidencial”.

“Edificio Chihuahua 18:00 hrs”. – Excélsior

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Desde el Edificio Chihuahua Miguel Ángel Martínez observó las luces de bengala y los helicópteros. Observó también la llegada de los policías vestidos de civil con pistolas en la mano, que periódicos como El día, Novedades y El Sol de México reportaron como estudiantes. Miguel Ángel Martínez, escuchó también los disparos en el departamento 210, donde se creía que estaban los líderes del movimiento. Esto fue lo que escribió:

El fuego intenso duró 29 minutos. Luego los disparos decrecieron, pero no acabaron hasta ya entrada la noche. Todos, a excepción de fotógrafos y periodistas que pudieron identificarse, quedaron detenidos, luego fueron llevados un lugar seguro en el Edificio de Relaciones Exteriores. Los representantes de los diarios pudieron retirarse, algunos de ellos maltrechos, golpeados y hasta con lesiones leves. El fotógrafo de Excélsior Jaime González, junto con el reportero Ramón Morones, que fue comisionado para cubrir la información del mitin fue a parar contra el suelo después de los golpes de un soldado y la cámara fotográfica le fue quitada y estrellada contra el suelo. Después fue hecha añicos a culatazos. Cuando trató de protestar, recibió un bayonetazo en una mano. Al mitin acudieron varios periodistas extranjeros comisionados por sus órganos de difusión, para cubrir los Juegos Olímpicos. Algunos habían realizado entrevistas antes de comenzar el tiroteo.

1 300 tanques y unidades de asalto y transportes militares, tenían rodeada toda la zona de Insurgentes a Reforma, hasta Nonoalco y la calle Manuel González. No permitían salir ni entrar a nadie salvo en casos de rigurosa identificación. Se calcula que participaron cerca de 5.000 soldados y muchos agentes policiacos, la mayoría vestidos de civil que tenían como contraseña un pañuelo blanco envuelto en la mano derecha.

“Ejército mantiene la tranquilidad y se informa oficialmente de 29 muertos”. Novedades:

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El senado condena la agitación y dice que hay nacionales y extranjeros con propósitos anti mexicanos muy peligrosos.

El ejército y agentes de la Dirección Federal de Seguridad de la Judicial Federal y del Distrito y el Servicio Secreto continuaron peinando los edificios en busca de armas y de estudiantes huelguistas. Los investigadores descubrieron que muchos de los departamentos de esos edificios, que no han sido vendidos o alquilados,  fueron tomados arbitrariamente por huelguistas quienes dispararon desde ahí a las tropas y a la policía. Incluso en algunos departamentos fueron halladas camas y gran cantidad de propaganda.

Luis Cueto Ramírez, Jefe de la policía Metropolitana, pidió a los estudiantes que se mantengan alejados de los planteles educativos, en tanto no se reanudan las clases. Y afirmó que en parte los padres son culpables de estas tragedias por no aconsejar debidamente a sus hijos, ni conminarlos a abandonar la actitud que hasta ahora han tenido.

“La tropa fue recibida a balazos por francotiradores, dijo García Barragán”. – El día:

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El general Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, declaró ayer que en la orden de limpieza para capturar a los francotiradores está incluido el cateo de las casas, limitándose a los edificios aledaños a la plaza de las Tres Culturas desde donde se disparó contra la tropa. También declaró que “Todos los mexicanos están de acuerdo con las medidas tomadas por las fuerzas armadas”. Consideró que no se debe a la soberbia de los estudiantes que persisten en su movimiento, sino más bien a la incomprensión de los jóvenes hacia las autoridades y aseguró que no continuarán este tipo de problemas porque el ejército los va a evitar.

“Balacera del ejercito con estudiantes” . – La Prensa:

Esta crónica sin firma describe cómo los grupos paramilitares se convierten “en vecinos o estudiantes enfurecidos con la acción militar”-

Cientos de mujeres estudiantes y adultos obtuvieron refugio en los miles de departamentos de Tlatelolco, pero mucha gente buscó refugio boca abajo en las escaleras de los edificios. Personas que nada tienen que ver con el movimiento de huelga y algunos estudiantes y agitadores, enfurecidos por la acción militar, sacaron sus pistolas y dispararon a través de las ventanas contra el ejército. Los gritos, los llantos y la desesperación se confundieron en el episodio de 30 minutos que pareció durar 30 siglos. En medio del caos hubo jóvenes que se enfrentaron al ejército, pero fueron recibidos a culatazos.

Un colega periodista gritaba que era reportero y un soldado le contestó “mucho gusto”, luego lo lanzó contra una pared con los brazos en alto. A un fotógrafo le dieron un piquete de bayoneta para que soltará su cámara. Nuestro fotógrafo Raúl Hernández, fue lanzado contra el piso, mientras los soldados le profirieron los peores insultos.

Se permitió la entrada de ambulancias al lugar de los sucesos y se desató un insoportable ulular de sirenas que acabó de poner los nervios de punta a quienes escribimos en medio de la balacera. La presencia del ejército se produjo cuando el mitin. Durante los 30 minutos que duró el tiroteo se evitó que las ambulancias de Las Cruces Rojas y Verdes, llegarán a la plaza de las Tres Culturas. Un ambulante de la Cruz Verde dijo a la prensa que mediante balazos le dijeron que no se acercara.

“México ensangrentado antes de los Juegos Olímpicos”. – La voz de México:

La famosa periodista italiana Oriana Falacci estuvo presente durante el mitin. Recibió dos balazos, uno en la espalda y otro en la pierna. Sus declaraciones fueron severamente criticadas por los editoriales de El Universal y el periódico Novedades.

El tiroteo empezó a las 5:45, yo fui herida cerca de una hora después. Estuve hasta las 8:30 o más tarde y finalmente los soldados vinieron y me subieron a una ambulancia. Más tarde en el hospital un policía me preguntó: ¿nombre y apellido? ¿edad? ¿que estaba haciendo allá? Yo respondí, trabajando. El contestó, ¿agitadora? No, periodista.

Mis heridas no fueron lo peor, había una mujer joven que perdió la mitad de la cara y un muchacho como de 15 años que la sangre le fluía abundantemente y nadie hacía nada por él. Los médicos no eran tan malos, pero parecía que no podían prestar gran ayuda. Ellos tenían miedo, además ocurrieron tres cosas inolvidables. Antes de que fuera retirada de ahí había mujeres indígenas heridas con sus niños en brazos. Las mujeres me preguntaron ¿periodista? conteste que sí y levantaron sus dedos en una “v”, el signo de victoria de los estudiantes. También una enfermera vino a mí y me dijo: “por favor diga la verdad cuando escriba” y luego un joven doctor se acercó y me dijo, “por favor escriba por nosotros todo lo que ha visto. Por favor, por nosotros, escriba la verdad”.

“El prestigio de México por encima de sus enemigos”. – El Heraldo:

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Provocados por ciertas agencias noticiosas alarmistas, se despierta entre algunas gentes un rumor que conviene desvanecer pues no tiene base justificable, ni realidad demostrada. Superficialmente se afirma en dichos comentarios, que la huelga planteada es sostenida por una minoría estudiantil y por un gran número de agitadores profesionales que pueden, con los diversos  incidentes que han tenido lugar, afectar el prestigio de México en el extranjero. Lo ocurrido en ese movimiento no ha sido hasta hoy de proporciones tan graves que paralicen o entorpezcan la vida del país y que afecten sus fuentes de producción. 

Tres sujetos fueron detenidos y seguramente son integrantes de grupos terroristas que durante los últimos acontecimientos de la huelga estudiantil, hicieron fuego por igual contra estudiantes y policías y cuya misión, junto con otro grupo de detenidos en Bogotá en Colombia .es promover un fuerte disturbio en este país.

A 50 años de ese terrible 2 de octubre, aún hay muchas cosas que siguen sin resolverse. Nadie pagó por lo que sucedió esa tarde en Tlatelolco. El día de ayer durante la marcha conmemorativa, integrantes del Comité 68, formado por estudiantes que participaron en los movimientos del 68, pidieron al presidente electo Andrés Manuel Lopez Obrador revisar el caso y crear una Comisión de la Verdad para revisar el caso. Una Comisión de la Verdad más, de las muchas que son necesarias para desenredar este país.

 

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