España tiene salida (Mongolia) - Gatopardo

España tiene salida (Mongolia)

Fernando Carballo —Rapa, su apodo de adolescencia— anota los nombres en su libreta y deja el último —Mongolia— en reposo. La palabra tiene fuerza gráfica: la imagina en la portada de la revista, sobresaliendo en los quioscos. Mongolia. Un país de Asia Central que limita al norte con Rusia y al sur, al este, al […]

Fernando Carballo —Rapa, su apodo de adolescencia— anota los nombres en su libreta y deja el último —Mongolia— en reposo. La palabra tiene fuerza gráfica: la imagina en la portada de la revista, sobresaliendo en los quioscos.

Mongolia.

Un país de Asia Central que limita al norte con Rusia y al sur, al este, al oeste con China. Sitiado por pura tierra continental, sin salida al mar. Estepa, desierto, bosque, montañas, lagos: todo eso en un millón y medio de kilómetros cuadrados —tres veces más que España— donde viven casi tres millones de personas, nómadas y seminómadas de ojos rasgados y piel morena. Un tercio de ellos puebla la capital, Ulaanbaatar. En la historia de estas tierras están los hunos, los turcos, los kidan, los tártaros, los chinos, el budismo tibetano, el comunismo soviético y, ahora, la democracia parlamentaria.

Puede que Rapa no conociera todos estos datos la noche de sábado del mes de julio de 2011, mientras jugaba con las palabras en su cuaderno. Pensaba, más bien, en la sonoridad de esas dos oes. Entonces, a la mañana siguiente, Teo, su hijo de seis años, le preguntó:

—Papá, ¿qué es Mongolia?

Rapa jura que Teo no había mirado su libreta, sólo un luminoso globo terráqueo de juguete, cuando le hizo esa pregunta. Lo jura dos años después de aquella noche, una tarde veraniega en la terraza de un bar de Madrid. Los ojos verdes se le agrandan como limones debajo de las cejas casi albinas cuando cuenta que, antes de terminar de responderle al hijo, corrió a buscar su libreta, entusiasmado por la coincidencia. Al día siguiente, registró el nombre como su propiedad intelectual.

En marzo de 2012, Mongolia ya era una revista satírica española de tirada mensual, con formato tabloide, al estilo de los viejos periódicos y de los semanarios emblemáticos de humor, con cuarenta páginas y tinta que mancha los dedos. La portada inaugural tenía un solo titular que la recorría de arriba abajo: “España tiene una salida (Barajas)”, paráfrasis de un grafiti conocido en el país del que viene Rapa: “Argentina tiene una salida (Ezeiza)”.

CONTINUAR LEYENDO
COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.