Así vencieron los habitantes de Mexicali a la transnacional Constellation Brands

Así vencieron los habitantes de Mexicali a la transnacional Constellation Brands

Tras una larga disputa liderada por organizaciones ecologistas, la población logró frenar la construcción de una planta cervecera que habría consumido 44% del agua de la ciudad.

Luego de casi tres años de lucha en defensa de su derecho al agua, los habitantes de la ciudad fronteriza de Mexicali le dijeron no a la construcción de una planta cervecera de la compañía Constellation Brands. Luego de una consulta ciudadana convocada por el gobierno federal el pasado 21 y 22 de marzo, 27 mil 973 pobladores, de 36 mil 781 que acudieron a votar y lograron frenar el proyecto que ponía en riesgo el acceso de la ciudad al agua.

Pese a lo que muchos consideraron una victoria, hubo fuertes críticas al presidente Andrés Manuel López Obrador por convocar al plebiscito aún en medio de las primeras acciones ante la pandemia del coronavirus Covid-19. Para la iniciativa privada y el Consejo Coordinador Empresarial, la decisión de la administración de López Obrador significa un duro golpe a la confianza en el mandatario. Sin embargo, la consulta  había sido aprobada desde el 11 de febrero de 2019, aún a pesar de que ya se había avanzado un 70% en la construcción de la planta.

En febrero de 2020 la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió la recomendación 1/2020 a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y al actual gobierno de Baja California liderado por el gobernador Jaime Bonilla. En ésta, la CNDH concluyó que la planta cervecera, en efecto, ponía en riesgo el acceso al agua de la población y de los agricultores del Valle de Mexicali, con lo cual reforzó la teoría de que existió corrupción en los permisos otorgados a la empresa en 2017.

El acceso al agua es un derecho humano. Desde julio de 2010, la Asamblea General de las Nacionales Unidas reafirmó que el derecho al agua y al saneamiento son vitales para la vida. Con el fin de garantizarla, se estableció una serie de lineamientos internacionales que hablan de la disponibilidad, el acceso al recurso, la calidad del agua y otras cuestiones económicas. En 2012 México elevó dichos lineamientos a nivel constitucional en su artículo 4º, sin embargo, esto se contrapone con la Ley de Aguas Nacionales, la cual, además de no reconocer el derecho humano al agua, está formulada para permitir el acaparamiento del recurso con fines mercantiles.

Fotografía de Víctor Medina / Cuartoscuro.

Desde hace décadas, México, un país en donde según la Conagua al menos el 66.6% de su territorio sufre algún tipo de sequía, ha optado por beneficiar a empresas extranjeras con el uso del agua por encima de los mexicanos. Han sido muchos los casos en los que la política mexicana ha permitido la privatización del recurso, contribuyendo a la sobreexplotación de acuíferos mexicanos.

En Mexicali, Baja California, la lucha por defender este derecho inició en 2017. Ese año se anunció que la empresa estadounidense Constellation Brands había alcanzado un acuerdo con las autoridades mexicanas para la construcción de una planta cervecera en el lugar. Desde entonces, agricultores, activistas y ejidatarios, encabezaron una batalla legal contra la empresa.

Como parte de este proceso se acusó a las autoridades del Estado de Baja California y del propio municipio por violar el derecho al agua y a un medio ambiente sano. Los pobladores aseguraban que la planta de  ponía en riesgo su acceso al recurso debido al alto volumen del recurso requerido para su operación. Mexicali se ubica en una zona desértica cuyo único acceso al agua es el caudal del río Colorado, que desde la década de los 60 está catalogado como sobreexplotado.

El plan inicial para resolver este problema era la construcción del Acueducto Ejido Villahermosa – Mexicali, su abastecimiento dependería del cuerpo hídrico que baja desde las montañas Rocallosas en Canadá y pasa por siete estados en el territorio estadounidense hasta cruzar la frontera con México a través de la presa José María Morelos y Pavón.

Constellation Brands, con sede en Nueva York, Estados Unidos, es una productora y comercializadora internacional de cerveza, vino y licores. Luego de comprar Grupo Modelo en 2013, la compañía sumó a su cartera marcas como Corona , Modelo Especial , Negra Modelo y Pacífico. Actualmente cuenta con plantas de producción en México: Coahuila y Ciudad Obregón, además de las plantas ubicadas en Hidalgo y Yucatán, tras la adquisición de Grupo Modelo. En este impulso expansivo, su objetivo era sumar a la lista la planta en Mexicali.

En un primer momento, el entonces gobernador panista Víctor Hermosillo les autorizó el terreno. El lugar donde se ubicaría la planta era estratégico, pues al considerar la sequía del lugar, tenían que ubicarse en una zona cercana a los campos de riego agrícolas.

Pero ni los cientos de empleos que la empresa aseguró con la nueva planta valieron para que los pobladores de Mexicali aceptaran comprometer su acceso al agua.

Constellation Brands dijo que pretendía usar hasta 20 millones de metros cúbicos de agua al año, un volumen bastante alto para una zona con gran estrés hídrico. A esta situación de escasez, se suma la clara desventaja de acceso al recurso que tiene México frente a Estados Unidos desde la firma del Tratado de Aguas Internacionales.

Durante 2017 y 2018 se registraron diversas manifestaciones en contra de la construcción de la planta, una de las que tuvieron mayor impacto, sucedió en enero de 2018 y terminó en enfrentamientos entre autoridades de seguridad pública y manifestantes.

Fotografía de Tercero Díaz / Cuartoscuro.

Desde ese año el Dr. Alfonso Andrés Cortez Lara, investigador de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), advirtió que la operación de la cervecera requeriría el 44% de las reservas de agua en Mexicali. Como parte de un estudio realizado a solicitud del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Instituto Estatal Electoral de Baja California con el fin de medir la viabilidad del proyecto, el Dr. señaló disparidad e inconsistencias en los datos que proporcionaba la empresa sobre el uso del recurso hídrico.

“Estamos hablando de un volumen importante, pero aquí lo que hay que subrayar es que manejan diferentes cifras y hay que revisar muchas cuestiones para entender por qué manejan esa disparidad de datos”, explica. “La relación agua-cerveza es de aproximadamente 4 litros de agua por cada litro de cerveza. Con base a esta relación la cervecera debería estar ocupando 8 millones de metros cúbicos al año. ¿Para qué necesitan los 12 millones restantes?”, pregunta.

Por su parte, López Obrador descartó que la cancelación del proyecto afecte la llegada de inversiones al país, e insistió en que en la construcción de la planta cervecera en Mexicali había existido corrupción.

Tras estrellarse con una polémica consulta ciudadana que dijo no a su proyecto, Constellation Brands acepta que no podrá continuar con la construcción de su planta de Mexicali, pero sigue firme en su aspiración de tener una mayor capacidad productiva en México para apuntalar su negocio cervecero en Estados Unidos.

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