Ambulantes: La importancia relativa de cumplir la ley en tiempos de crisis

Ambulantes: La importancia relativa de cumplir la ley en tiempos de crisis

La demanda vecinal de orden en la colonia Polanco implica que 140 personas pierdan sus herramientas de trabajo y, por lo tanto, su fuente de ingreso, lo que afectará a ellas y a sus dependientes económicos. ¿Cuál es el bien mayor que justifica estos efectos?

Algo no hizo sentido cuando un funcionario público de la alcaldía Miguel Hidalgo presentó, como triunfo de la legalidad, la imagen de más de cien triciclos apilados en un patio, que son utilizados por ambulantes para la venta de alimentos en la vía pública. Parecía la noticia del aseguramiento de objetos para la comisión de un delito o como si una amenaza a la integridad de la comunidad se hubiera desactivado gracias a la intervención.

El anuncio, que se hizo a través de la cuenta de Twitter del director general de Gobierno y Asuntos Jurídicos de la alcaldía, Hegel Cortés, fue el siguiente:

“Durante el recorrido por el almacén de Vía Pública de la Alcaldía Miguel Hidalgo, se realizó el registro de 140 triciclos resguardados que se han retirado en Polanco y Granada, posteriormente se procede a su destrucción”.

Como consecuencia, 140 personas perdieron en automático su herramienta para generar ingresos, justo cuando el país se dirige —de acuerdo con el Secretario de Hacienda, Arturo Herrera— , a “la crisis (económica) más fuerte desde 1932”. No sabemos quiénes son, probablemente viven en la periferia de la Ciudad de México y se trasladan diario a la capital del país para trabajar en el comercio informal. Lo cierto es que 140 personas se quedaron sin ingreso al igual que un número indeterminado adicional, considerando a sus dependientes económicos menores de edad, jóvenes y adultos.

Pronto se supo el origen del “logro”: grupos de vecinos de dichas colonias —cabe mencionar que se trata de una de las alcaldías donde se concentra la población con ingresos más altos de la ciudad— se quejaron de la presencia de los comerciantes en las calles, al considerar que ponían en riesgo la salud pública y la protección civil. Entonces, la autoridad local, con inusual diligencia, procedió a su retiro.

De inmediato se acumuló el rechazo compartido de miles de personas. Se publicaron más de 5 mil comentarios en el mismo medio en el que la autoridad de la alcaldía anunció la medida. En horas posteriores, la autoridad reculó parcialmente: ofrecieron empleos a las personas afectadas “en diferentes empresas y la Guardia Nacional”.

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