Valeria Souza denuncia los recortes presupuestales a la CONANP

Ante la falta de conciencia, yo hablo por los árboles

Ese eco de los ambientalistas (ahora neoliberales de derecha) que gritan “¡No, No No!”, ha sido ensordecido con una estocada doble al enterrar la capacidad crítica y de operación a la CONANP y la CONABIO, ante el beneplácito del secretario de Medio Ambiente, este ecólogo que ve con entusiasmo la destrucción de lo que prometió defender.

Mister!” he said with a sawdusty sneeze, I am the Lorax. I speak for de trees” .
–The Lorax (1971) Dr. Seuss

Este 5 de junio fue un triste Día Mundial del Medio Ambiente. Nos anunciaron que el presupuesto para la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CONANP) y la Comisión Nacional de la Biodiversidad (CONABIO) se recortaría un 75%. La noticia las condena a la asfixia. Se han escrito muchas cartas y editoriales al respecto, y voces tan respetadas como las de mis amigos Julia Carabias, Jorge Soberón y el Dr. José Sarukán fueron tildadas por nuestro secretario de Medio Ambiente como voces de la derecha. El sentimiento general del gobierno de México es que, o estás con ellos o estas contra ellos. Ante esa falta de conciencia, no parece haber mucho que hacer.

Es por esto que en este mes del medio ambiente quisiera recordar por qué queremos defender lo que amamos. Estoy convencida de que si no protegemos a la naturaleza quedaremos desnudos y vulnerables, ya que no solo somos parte de ella, sino que dependemos de ella.

Recordemos que la CONANP, que tuvo este mes un muy triste 20 aniversario, protege 90 millones de hectáreas que van de costa a costa y atesora la enorme biodiversidad de México. Tras el recorte van a tener que cerrar oficinas en la mayor parte de las 182 áreas protegidas del país. Esto se debe a que, por recortes previos, el gobierno federal no era dueño ni de una casa para administrar esta enorme responsabilidad: la CONANP, en general, rentaba. Si no hay oficina, ni hay personal suficiente, ni con que pagar la gasolina y la luz, será un milagro tipo multiplicación de los panes, que puedan hacer la función para la cual fueron creadas: proteger el capital natural de 11% del territorio nacional y 22% del marino, territorios donde no solo se concentra la mayor parte de la diversidad biológica, sino una enorme riqueza cultural. Hay que recordar que en este inmenso territorio, que solía estar protegido, hay 36 pueblos originarios. Con este recorte no solo se desatiende lo fundamental, sino que se rompen acuerdos internacionales sobre la protección del ambiente, la captura de carbono y la preservación de especies en peligro de extinción.

CONTINUAR LEYENDO

COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.