Periodista, anarquista y precursora del feminismo
Juana Belén Gutiérrez de Mendoza vendió su patrimonio a cambio de una imprenta.
noviembre 26, 2019

 

“Nací en San Juan del Río, Durango, el nevado amanecer del día 27 de enero de 1875. Este dato debe ser importantísimo porque lo han anotado con minuciosa escrupulosidad en los registros de la cárcel, cada vez que he estado allí…”.

-Juana Belén Gutiérrez de Mendoza.

 

Juana Belén Gutiérrrez de Mendoza fue una periodista soldadera de los tiempos de la Revolución que combatió al lado de Emiliano Zapata. Sus abuelos eran chicanos y los fusilaron por sus ideas y actividades liberales. Su padre era campesino y después se convirtió en manufacturero.

Nacida el 27 de enero de 1857 en Durango, desde su infancia conoció de primera mano la miseria en la que vivía la mayoría de los mexicanos durante el régimen del dictador Porfirio Díaz. Desde entonces Juana Belén ya escribía en El Diario del Hogar, que fundó Filomeno Mata, y en El Hijo del Ahuizote, ambos periódicos de oposición y de postura liberal.

Algunos de sus biógrafos dicen que se graduó como maestra normalista y combinó sus actividades docentes con la lucha social. Parte de esa información está documentada en Las otras soldaderas. Mujeres periodistas de la Revolución Mexicana, de Elvira Hernández Carballido.

A los 22 años,  Juana Belén fue encarcelada por primera vez por la difusión de sus ideas políticas, pero eso no impidió que ella continuara sus actividades. Al salir en libertadfundó un club liberal en Coahuila y, a inicios del siglo XX, decidió vender todo su patrimonio familiar para comprar su propia imprenta y crear su periódico, Vésper. En él lanzaba críticas contundentes haciaPorfirio Díaz y publicaba reportajes sobre las condiciones en las que trabajaban los mineros en Chihuahua.

Su indignación se reforzó con la muerte de su primer hijo, a muy pocos años de nacido y más tarde, cuando su marido, un minero que aprendió a leer y a escribir gracias ella, murió a los pocos años de casados. Para los 24 años, la pobreza la había dejado sin familia.

“Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

“Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Juana Belén es considerada la primera mujer en dirigir un periódico con tinte político, pues había otras publicaciones de mujeres, pero hablaban sobre cómo ser femeninas. Ejercer el periodismo le costó arrestos constantes, por lo que cada tanto Vésper detenía su tiraje. Sin embargo, tan pronto Juana Belén Gutiérrrez de Mendoza salía de la prisión, volvía a publicar con más fuerza en ese y en otros medios con los que colaboró en Anáhuac, La Corregidora, La Reforma, El Heraldo de México y la revista Alma Mexicana.

En algún momento Ricardo Flores Magón felicitó a Juana Belén por su publicación y desde entonces se volvieron cercanos, pues tenían ideologías parecidas.

Eventualmente ella, junto a los Magón y un grupo de rebeldes anarquistas, emigró a Estados Unidos para escapar de la represión. En un inicio vivieron juntos, pero eventualmente se generaron desacuerdos ideológicos entre Ricardo Flores Magón y Camilo Arriaga, uno anarquista y el otro liberal democrático.

Juana Belén dirigió su apoyo a Arriaga y eso provocó enemistad entre ella y Ricardo Flores Magón, a quien el distanciamiento hirió de tal forma, que la acusó de no falta de compromiso político y de tener una relación amorosa con Elisa Acuña, otra periodista independiente. En una carta que Flores Magón le escribió a Juana Belén, se refirió a la presunta relación como uno de sus “asquerosos placeres”.

“Nosotros pensamos que era indecoroso que se nos viera unidos a esas mujeres y procuramos alejarnos de ellas, pero sin darles a entender que nos daban asco”, escribió Flores Magón en la misiva sobre el supuesto amorío.

Juana Belén Gutiérrrez de Mendoza decidió no responder a la provocación, pero sí expresó su decepción sobre el hecho de que Flores Magón, quien se consideraba anarquista, hubiera intentado denigrarla de esa forma.

“Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

“Dedicatorias a Vicente Lombardo Toledano” de la biblioteca del Centro de Estudios Vicente Lombardo Toledano.

Por otro lado, los rumores de que fue Enrique Flores Magón quien dejó morir al poeta Santiago de la Hoz, atrapado en un remolino del Río Bravo, también influyeron para que Juana se alejara definitivamente de los hermanos anarquistas.

Santiago de la Hoz había sido un gran amigo de Juana Belén, conocido como el “poeta de la revolución”. Tras su muerte, que fue otra pérdida dolorosa, Juana regresó a México y se unió a varios activistas que luchaban contra el régimen de Porfirio Díaz, un gobierno que ya le había confiscado su imprenta.

Tras la caída de Díaz, la ascensión al poder de Francisco I. Madero y el inicio del levantamiento de Emiliano Zapata, Juana se unió al ejército zapatista y estuvo al frente de una tropa que llamó “Victoria”. De acuerdo con Hernández Carballido, Juana Belén mandó fusilar a un miembro de su división por violar a una mujer. Al enterarse de esta decisión, Emiliano Zapata la nombró coronela. Durante esta etapa, Juana fue nuevamente detenida en dos ocasiones más y por varios meses, la primera durante gobierno huertista y la segunda en el mandato carrancista.

En 1919, al quedar finalmente en libertad, Juana Belén Gutiérrez fue reconocida por sus años de lucha y participó en los proyectos educativos posrevolucionarios.  Además, fue indemnizada por la imprenta que le quitaron y escribió el libro Por la Tierra y por la Raza. que defendía los derechos de las poblaciones indígenas.

En 1941, Juana Belén vendió una de sus imprentas para curar la enfermedad de una de sus nietas, que a pesar de su esfuerzo y el de sus dos hijas, murió por tifoidea.

Sus ideas para el desarrollo político de la mujer las difundió como directora de diversas escuelas para mujeres, en las que proponía crear una República femenina con un gobierno de la mujer y para la mujer. Además, fue parte del movimiento sufragista femenino, pese a que no estaba de acuerdo con la “democracia”, cuyas bases sentó Madero.

Juana Belén Gutiérrrez de Mendoza falleció el 13 de julio de 1942 a causa de un quiste hepático y varios medios reconocieron a Vésper como un “recomendabilísimo” periódico: “Es redactado por una ilustre dama y esto bastaría para que le rindiéramos todos nuestros respetos, toda nuestra admiración y benevolencia”.

*Juana Belén Gutiérrez de Mendoza. La Revolución desde la Barricada Arte Acción.


 

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