El primer asistente de voz libre de género
La tecnología no está exenta de replicar los estereotipos de género
agosto 23, 2019

“Hola, soy Q. El primero asistente de voz libre de género en el mundo”, se presenta en un tono apacible que suena a la combinación de varias personas. Se trata de un asistente tecnológico diseñado por personas que no se definen ni como hombres, ni como mujeres.

De acuerdo con sus creadores, las organizaciones Copenhague Pride, Koalition Interactive, Thirtysoundsgood, Equal AI y Virtue, Q fue diseñado para poner fin a la brecha de género en los asistentes de inteligencia artificial.

“Al ponerle un género a la tecnología, se cree que esto facilitará su adopción en la vida de las personas. Desafortunadamente, esto refuerza la percepción del binarismo de género y perpetúa estereotipos”, explica la plataforma que alberga el ejemplo de cómo suena Q.

Los servicios de asistencia en dispositivos tecnológicos tienden a tener voces femeninas, como Alexa, Siri y las voces automáticas de los GPS. Aunque es cierto que sus voces son agradables para escuchar al manejar o al hacer preguntas, es claro que hay un desequilibrio de género en el sector digital, de acuerdo con el informe Me sonrojaría si pudiera: cerrar las brechas de género en las habilidades digitales a través de la educación, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Los asistentes digitales abarcan una amplia gama de tecnologías conectadas a Internet que apoyan a los usuarios de varias maneras. Tan solo entre 2008 y 2018, la frecuencia de las consultas de búsqueda por Internet a través de voz aumentaron 35 veces y ahora representan cerca de una quinta parte de las búsquedas en Internet móvil. Además, se estima que estas búsquedas aumenten un 50 por ciento para 2020.

Los asistentes de voz gestionan más de mil millones de tareas por mes, desde cambiar una canción, hasta contactar a los servicios de emergencia. “Para 2021, la industria espera que haya más asistentes digitales de voz en el planeta, que personas”, explica el informe de la ONU sobre la imposición de género a la voz de la tecnología.

Los dispositivos tecnológicos son, además, diseñados predominantemente por hombres y casi todos usan voces femeninas, se proyectan como mujeres o tienen un nombre usado en su mayoría para mujeres.

Microsoft tiene a Cortana, un nombre inspirado en un personaje de inteligencia artificial del videojuego Halo y se define como una “sensual y desnuda mujer”. Apple tiene a Siri, término nórdico que significa “mujer hermosa que te lleva a la victoria”. Y el asistente de Google que no tiene nombre, también tiene una voz inconfundiblemente femenina.

Una de las principales razones por las cuales las voces de asistentes de voz están feminizadas se explica por la existente brecha tecnológica en las empresas. “Los hombres comúnmente representan entre dos tercios y tres cuartos de la fuerza laboral de una empresa dedicada a la creación de tecnología”, explica el informe.

Por otro lado, las distintas frecuencias de las voces también son un factor determinante al diseñar este elemento técnico, de acuerdo con el doctor Abel Herrrera, académico de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

Asistente de voz libre de género

“Hola, soy Q. El primero asistente de voz libre de género en el mundo”, se presenta en un tono apacible que suena a la combinación de varias personas. Se trata de un asistente tecnológico diseñado por personas que no se definen ni como hombres, ni como mujeres.

La frecuencia fundamental de la voz de un hombre es de entre 70 y 200 hertz, es decir, por debajo que el de la mujer. La voz femenina tiene una frecuencia de entre 100 y 300 y es por eso que parece que tener mayor claridad. Sin embargo, si se suben o bajan los tonos a una voz, ambos pueden asemejarse a la otra.

“Son más altas y dispersas las frecuencias en la voz de las mujeres, no hay tanto arrastre como en las masculinas, aunque no es una regla. También hay hombres con una voz menos rasposa y gruesa y con mejor claridad”, explica el académico de la UNAM.

Amazon y Apple, por ejemplo, dijeron que basaron la feminización de su voz en estudios que muestran cifras de usuarios que prefieren una voz femenina a la masculina. El doctor Abel confirma que se hace un muestreo significativo para que los usuarios elijan la mejor voz y la tendencia es preferir la voz femenina.

Al respecto, la Unesco señala que ese razonamiento ignora las cuestiones de sesgo de género: las empresas buscan complacer a los clientes; los clientes quieren que sus asistentes digitales suenen como mujeres; por lo tanto, los asistentes digitales pueden ser atractivos para un público mayor con voces femeninas.

Robin Labs, una compañía que desarrolla asistentes digitales para automovilistas, encontró que casi el 5 por ciento de las interacciones con el dispositivo eran “explícitamente sexuales”. Los asistentes tienen respuestas a este tipo de comandos, pero son “festejos” del abuso verbal o una continuación de “coqueteo”.

En 2017 el medio especializado en tecnología, Quartz, hizo pruebas con los cuatro asistentes de voz sobre sus respuestas a abuso verbal o a contenido sexual. A la frase “Eres bonita”, Alexa responde: “Gracias, eso es muy lindo”. A “Eres una prostituta”, la versión de ese año respondía “Me sonrojaría si pudiera”, “No hay necesidad de eso” y “Espera, espera”.

La UNESCO recomienda que las compañías de tecnología representen a las mujeres con posiciones de liderazgo; de esta forma, parece improbable que los asistentes digitales respondan con bromas al acoso sexual o se disculpen cuando sean atacadas verbalmente. “También sería improbable que la mayoría de las asistentes sean mujeres o femeninas por default”, concluye el informe.

En este aspecto, Q se muestra como un ejemplo de lo que esperan que el futuro sea respecto a la tecnología: uno de ideas, inclusión y una representación más diversa.

Además de la cuestión de género, el doctor Abel argumenta que hay una discusión sobre si los asistentes deben tener los acentos regionales. “Otro factor por considerar es la edad de la voz, porque si se eligiera una juvenil probablemente a las personas mayores no les parecería una cuestión seria”, aclara.

De igual forma los investigadores del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), Samir Saran y Madhulika Srikumar, proponen que las siguientes generaciones de tecnología no estén plagadas de la influencia de Silicon Valley, sino que su diseño tenga elementos multi-étnicos, multiculturales y fuera del binarismo de género.


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