Lydia Cacho, Autor en Gatopardo

Lydia Cacho


Columnas

Tu niña herida

Para millones de personas heridas de pequeñas es imposible olvidar. Pero la poesía transforma, es capaz de devolvernos el aliento y la palabra perdida. La ganadora del Nobel de Literatura, Louise Glück, ha logrado traernos de vuelta al acertijo del amor y el maltrato de la niñez.


Columnas

Mesas vacías, niñez ausente

Mientras los líderes de todos los partidos políticos luchan por el poder, desacreditándose unos a otros, mientras las redes de apoyo presidencial se dedican a denigrar a periodistas por documentar la realidad, hoy desaparecerán siete niñas y niños sin que su país sea capaz de protegerles.


Columnas

Pandemials

Nuestros países ya hablan de “ansiedad nacional”, mientras las cifras aumentan y cada uno vive su curva depresiva. Alguna farmacéutica encontrará productos para una generación a la que le venderán felicidad artificial, mascarillas sofisticadas, más miedo a la muerte, miedo a la otredad y ansiedad social ante el contacto humano. La pandemia de la depresión.


Columnas

Mi tortura, el exilio y los criminales

Lydia Cacho lleva un año de vivir en desplazamiento forzado, luego de que dos sicarios entraron a su hogar armados. En todo este tiempo, ha solicitado asilo temporal a varios países. Las tres fiscalías que llevan su caso se han negado a darle audiencia virtual.


Columnas

La rabia digna llegó para quedarse

Cuando las mujeres hacen de la política arte, de la protesta inspiración para millones de niñas, sin un solo disparo y sin declarar la guerra, los poderosos tiemblan y la maquinaria machista se aceita para operar unida.


Columnas

El periodismo y el poder

Hay periodistas que se enfrentan de manera heroica al poder y a los que buscan dinamitar el debate público, la reflexión disidente, para reproducir hasta la nausea el modelo que persigue la guerra contra la diversidad ideológica. A pesar de los que hemos perdido en el camino, el periodismo sigue vivo.


Columnas, Serendipia

El tamaño de tus miedos

Hay mil maneras de aprender a sobrevivir en un confinamiento, ya sea el de un poblado donde el cartel lo controla todo, o el de la muerte a la vuelta de la esquina. Hay quienes han perdido la esperanza y miran al reloj, y quienes siguen planeando porque la vida volverá a ser, aunque distinta.