Cuando la disidencia sexual se convierte en mercancía - Gatopardo

Cuando la disidencia sexual se convierte en mercancía

En el segundo verano de pandemia, se llevó a cabo la 43º Marcha del Orgullo. Aunque fue virtual y transmitida por internet y canales públicos, hubo gente que sí salió a las calles dejando atrás una transmisión llena de desinformación, patrocinios que domestican la lucha y alimentan el mercado de consumo.

Tiempo de lectura: 8 minutos

Me resulta nebulosa la primera vez que marché en las calles. No es porque no lo recuerde, sino porque mis imágenes vienen de la infancia: me veo apretando la mano izquierda de mi madre, mirando hacia arriba, en alguna concentración de lucha trabajadora a la mitad de una masa humana que grita al unísono: “¡No-nos-mires / Ú-ne-te!”, “¡se ve/ se siente/ la gente está presente!”. En mi recuerdo, mi mano libre porta un diente de león, esa flor que, si la soplas, vuela. La memoria, a veces, subraya también unas cosas y difumina otras.

En mi natal Madrid –soy del barrio rojo de Vallecas–, mis padres me llevaron muchas veces a acompañarlos en sus protestas por un salario, una vivienda y una educación dignos. No recuerdo haber marchado de niño por una vida sexual plena, eso sería años después en México –mi primera Marcha del Orgullo fue en 2003– pero, desde mi experiencia infantil de los primeros años noventa, ir a una marcha significaba encarnar un acto político: marchar como acuerpamiento.

Hoy es sábado 26 de junio de 2021, el día de la Marcha del Orgullo en la Ciudad de México, en el segundo verano de pandemia. Es la movilización “oficial” que se anuncia en los medios y que organiza el Comité IncluyeT. Faltan unos minutos para el mediodía y, desde casa, traduzco mentalmente el número romano del cartel ganador de la XLIII Marcha del Orgullo LGBT+, que diseñó la artista digital Lobo Panzaverde. El 43 es una cifra que nunca será la misma en este país después de Ayotzinapa: remite a injusticia, a violencia de Estado, a lucha, a iconoclastia, a apropiación del espacio público.

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