El jazz supremo de John Coltrane - Gatopardo

El jazz supremo de John Coltrane

“La música no tiene porque ser algo fácil de entender”, dijo alguna vez John Coltrane. Recordamos al músico que en 2007 recibió un Pulitzer póstumo “por su magistral improvisación y centralidad icónica en la historia del jazz”.

Era el verano de 1965 cuando John Coltrane ofrecía un concierto a dueto con el saxofonista Archie Shepp en el festival de jazz Down Beat en Chicago. El público se dividió en dos: los que estaban fascinados por escuchar a los músicos alcanzar niveles impresionantes de improvisación musical y aquellos que los abucheaban y se marchaban por no escuchar el jazz modal que esperaban.

“Una división similar era evidente entre los críticos de jazz”, recuerda Gioia en su libro Historia del Jazz. Sin embargo, la eterna batalla del género musical entre la improvisación y el libre estilo, contra lo clásico y sus orígenes melódicos, no era una encrucijada para Coltrane. Tras dejar las drogas y de tocar “lo que se esperaba de él”, Coltrane llegó tarde a la fama, pero una vez que encontró su sonido, se posicionó como un virtuoso del saxofón durante los siguientes -y últimos- doce años de su vida.

Sin su estilo libre con notas altísimas, sin su pasión por la investigación sonora o sin su propio homenaje a Charlie Parker –su máximo ídolo-, John Coltrane solo habría sido un saxofonista tenor que pasó por las bandas de Miles Davis y Thelonious Monk.

La confianza que Trane -como también era conocido- depositaba en la improvisación,  se basaba en practicar exhaustivamente en su saxofón tenor. Tocó también instrumentos como el violín, el arpa y posteriormente el koto y el sítar, que adquirió durante una gira en Japón. Coltrane era consecuente con su idea de experimentar y no repetirse a sí mismo.

CONTINUAR LEYENDO
COMPARTE

Recomendaciones Gatopardo

Más historias que podrían interesarte.